mayo 09, 2005

La inmortalidad al alcance de la mano


Jorge Luis Borges decía curiosamente que "las pruebas de la muerte son estadísticas; luego nadie esta a salvo de ser el primer inmortal".

Hay organismos que efectivamente no pueden morir, no porque hayan llegado a una etapa de inmortalidad, sino porque no ha llegado a la etapa de mortalidad. La mayoría de estos organismos son unicelulares, los cuales no mueren por causas biológicas, sino que solo se les puede matar. En cierto momento se pueden dividir para reproducirse pero no queda ninguna forma de despojo yerto, sino que el organismo sigue vivo en dos formas diferentes. Resulta curioso que entonces la muerte llego a la evolución como una herramienta para los organismos avanzados.

Sin embargo, en la actualidad las posibilidades de que una persona llegue a ser inmortal son cada vez mas cercanas, con los avances médicos, los índices de vida han subido hasta edades antes inconcebibles, la manipulación genética, pronto dará el paso para alterar las formas en que el organismo interactúa para programar la muerte, (esto en algunas décadas, supongo, con los pasos que da la ciencia en este ámbito) ¿pero que tan buena es la posibilidad de la inmortalidad? ¿Que consecuencias traería?

Me viene a la mente una enfermedad que consiste en la evitación de este patrón de muerte programada, las células no mueren y comienzan a fagocitar a sus compañeras y crecen y crecen desmesuradamente hasta causar estragos en el organismo. Efectivamente, el cáncer es una enfermedad en la que la inmortalidad esta implicada, si los seres humanos evitáramos de la misma forma la muerte y nos expandiéramos en algunos siglos hacia otros sitios ¿acaso no seriamos una especie de cáncer? Resulta una reflexión metafórica pero me parece dilucida un matiz del propósito del humano.

Y ahora viene a mi otra pregunta ¿necesitamos ser inmortales?, es decir ¿la inmortalidad es inmanente a nosotros?, Thomas de Aquino dice que la mente desea ser eterna y los vitalistas proclaman que el impulso de la vida corroe al individuo y es suficiente razón para vivir. Sin embargo también y muchas veces se desea lo contrario, en ocasiones se ruega por la muerte, se desea con fervor su llegada, Elias Nandino muy bien lo dice: “Si la muerte quisiera complacer el deseo / de los que la invocamos, / ya muchos de nosotros estaríamos muertos…” Así es, pedimos la muerte cuando la vida pierde significado o cuando es un peso grande para nuestros hombros. Esto ultimo entonces contradice que la vida eterna sea lo que los seres buscamos, porque si la muerte fuera completamente indeseable no habría necesidad del suicidio como recurso.

En un magnifico ensayo acerca de la inmortalidad Borges llega a la conclusión de que la inmortalidad subjetiva no existe ni es un objetivo plausible, lo que si es posible y completamente loable es la inmortalidad de la mente social, de las ideas colectivas, del conocimiento, porque el sujeto no importa sino que importan las estructuras de las que era parte el individuo. Sartre dice que “el hombre crea al hombre” es decir un solo hombre crea a todos los hombres, tiene en si la responsabilidad de toda la humanidad y si esto es cierto o no, yo creo que la inmortalidad como algo individual es algo que habría que valorarse y pensar si vale la pena ser inmortales de manera física e individual o es mas importante ser inmortales de forma espiritual y grupal.

De cualquier forma creo, igual que Borges, que no me gustaría ser inmortal de forma individual y física, suficiente tengo con el tiempo que tengo de vida para que se me atormente con más, y además la inmortalidad conllevaría un estancamiento del cual la vida mortal nos libra. Con la muerte la especie progresa, uno cesan para que otros inicien y así la progenie es signo de evolución, tal es la sabiduría de la naturaleza que nos mata para que vivamos. Morir o no morir no es el problema, porque la muerte es un proceso necesario que no nos convirtamos en ese cáncer que todo corrompe, pero saber que continuamos como parte de la historia y parte del conocimiento de la humanidad es lo que en realidad interesa, esta existencia es una muerte incesante que nos da vida eterna, pero no de manera solitaria sino como parte un conglomerado natural al que se llama universo.


2 comentarios:

  1. Nuevamente me quito el sombrero. Muy buen ensayo! Hay un libro de Jose Saramago que se llama "Las intermitencias de la muerte", igual y ya lo leiste pero en resumen explica por que es necesaria la muerte para la sociedad.

    Vaya blog tan interesante y entretendido.

    saludos.

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  2. No, no he leído ese libro, pero suena muy interesante. Sin embargo tiempo después de haber hecho este ensayo, leí un interesante texto de Jean Baudrillard que se llama “La transparencia del mal” y resulta que mi comparación del hombre con el cáncer el ya la había hecho en ese libro, y la había planteado de forma parecida y mucho mejor por supuesto. También sirve para complementar un libro de él mismo que se llama “La ilusión vital”.

    Saludos y gracias por la recomendación.

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