junio 24, 2005

La realidad y la hiperrealidad



La realidad, como concepto, es algo que en verdad causa problemas, se piensa que lo que se ve, lo que se oye, lo que se siente etc. es lo que constituye la realidad, pero si comparamos esta experiencia subjetiva con la de otro, el resultado es una falta de acuerdo en, a veces, nimiedades. Nadie percibe la realidad tal como otro lo hace, entonces ¿Cómo podemos decir que conocemos el mundo tal como es? Lo cierto es que lo que se conoce es siempre construcción, nunca objeto, siempre reflejo del sujeto, pero esto no es únicamente un fenómeno perteneciente al mundo individual, la civilización o mejor dicho la especie, como mente colectiva, también construye su propio mundo.

La realidad que vive la sociedad es una realidad consensuada, una realidad que todos formamos para poder coexistir, relacionarnos y crecer como grupo, y también como individuos. Dice R. D. Laing que todo grupo funciona mediante la fantasía, ya que el ser humano es un ser gregario y busca identificarse siendo parte de un grupo, por lo tanto la forma común de interactuar es crear una realidad en la que todos se desenvuelvan y con las que todos estén de acuerdo, esto es, se crea una fantasía y se le asigna el sustantivo de realidad, pero no es la realidad objetiva.

Para Baudrillard existe una ilusión que es el principio del mundo: la ilusión radical. El mundo al principio, para el hombre, es ya de por sí una ilusión, la creación constante, por lo tanto, no es un factor circunstancial sino esencial. El mundo como creación debería estar acabado, pero cuando se le altera, cuando se proyecta sobre el, surge la necesidad de mantener dicha proyección, de algún modo esto permite el crecimiento y la evolución.

Platón veía a esta realidad como el reflejo de otra más allá de nuestro mundo. En ese otro plano existen formas arquetípicas concretas que no representan, más bien presentan las cosas como son originalmente, ese es el mundo de las ideas. En ese lugar – dice Borges- existe un triangulo que es todos los triángulos, un hombre que es todos los hombres, esta la eternidad, el infinito. En esta existencia sólo podemos conocer, entonces, el reflejo de lo arquetípico, la representación, lo inacabado.

Muy similar a estas ideas es la propuesta hinduista del mito de la ilusión de Maya, diosa que con su velo cubre los ojos de lo seres humanos y otorga una visión ficticia del universo, pero no por ilusión deja de ser real, más bien se convierte en una alternativa de lo real, su símil no divino. El hombre no puede ver mas allá de cierta barrera porque los dioses le nublaron los ojos, cuenta el mito precolombino del Popol Vuh.

Por lo tanto, este sueño que todos soñamos, es la imitación imperfecta de algo que nos precedió. Empero esta insuficiencia de forma es una suerte de promesa de que lo que existe es perfectible.

Sin embargo, en el crimen perfecto, dice Baudrillard, el verdadero crimen es la perfección, es decir, la conclusión, lo acabado. Esto es sobre todo verdadero en nuestra época. Lo pueblos antiguos siempre trataban la ilusión con la ilusión, los sueños en los sueños. Los pueblos en la actualidad tratan de perfeccionar la realidad, reducirla a lo verdadero y esa es la más grande ilusión.

El mundo imaginario obtenía su potencia de la seducción (concepto de Baudrillard), contrario a la producción, la seducción no crea, propicia, no destruye, desvía, actúa como un camino hacia lo simbólico en donde las formas pierden su valor y conservan solo su significado. La seducción plantea espectáculo, escenario y un espectador que sea cómplice del engaño. Pero cuando la sociedad busca realizar la realidad ocurre un fenómeno hasta cierto punto antagónico a la seducción y al espectáculo, este suceso es la obscenidad (concepto también de Baudrillard). La obscenidad no plantea espectáculo, no hay ya escenario, no existe distancia entre el observador o lo visible, todo es hiperreal, es la diferencia entre el surrealismo de principio de siglo XX y el hiperrealismo americano de final del mismo siglo. Lo real sin tapujos, tal como es, es más real de lo que en verdad es, como dijera Lipovestky es un proceso porno.

Lo hiperreal conlleva una lógica de representación, de cierto voyeurimo por la verdad, ya no se necesitan esos espectáculos en los que se presentaban culturas extrañas, de la teleserie pasamos al talk show y luego al reality show ¿Quién desea la actuación de unos completos desconocidos cuando se puede conocer su vida tal y como sucede, en tiempo real? El morbo que produce lo real no es más que esa lógica del porno, se pretende arrancar de la ilusión a la realidad, aunque ese intento sea aun más irreal de lo que pareciera, y acabará siendo un intento inútil.

En la era de lo obsceno, de la seducción vista desde el punto de vista de Lipovetsky, ya no hay necesidad de un estado autoritario, ahora todo se logra por persuasión y el principal agente es la televisión y sus contenidos fatuos. El hombre en busca de la hiperrealidad encuentra su mejor herramienta en la televisión. Cabe aclarar que ningún otro medio es tan enajenante. Dice Giovanni Sartori que los antiguos medios de comunicación (periódico, radio, cine) presentaban una imagen que requería interpretación, la lectura del símbolo o los símbolos que lo componían, con la televisión es diferente, la imagen equivale a la verdad, no hay tiempo para pensar, para abstraer, para reflexionar sobre el contenido, el zapping es un reflejo muy veloz, más veloz que el usuario mismo.

El telever destruye la capacidad de pensar de forma abstracta, pero funciona perfecto cuando lo que se quiere es la participación irreflexiva del público en la democracia política. Por eso es imposible una verdadera democracia, porque las decisiones políticas no las puede tomar una masa de sujetos ignaros. Estrategia de la democracia, la igualdad ante el televisor atrofia el sentido cognitivo.

La política se convierte, no ya en un espectáculo, sino en una mofa, todo se presenta, la política se vuelve porno, pero la masa no puede soportar tanta obscenidad así que duda, y esa duda se convierte en humor, no burla ni sarcasmo, sino un humor vació que sólo busca evadir la insoportable realidad.

La obscenidad además se manifiesta en otros ámbitos, como el de la violencia. Los asaltos son a plena calle, las películas son gore, de verdad la violencia se convierte en hard, sin propósito claro, solo una firme intención por presentarla, por presentarla más real de lo que es, de nuevo, hiperreal.

Ante este éxtasis comunicativo el Yo se satura, como diría Kenneth Gergen, y pierde sus referencias, se desquicia, se enfrenta ante una esquizofrenia, multifrenia que lo mantiene desarmado ante su enfrentamiento con el mundo, ya no hay alienación, porque, gracias a lo obsceno, todo esta ahí, muy cerca, y ya no hay barreras, ya no hay límites. El mundo más real que lo real se convierte en una violencia que el hombre no ha sido, ni será capaz de controlar o incluso entender completamente.

10 comentarios:

  1. Anónimo9:06 a.m.

    realmente hermoso el ensayo.
    hiperrealidad agresiva?
    me suena a cyberpunk, doesn't it?
    tal vez tan solo una de las tantas ramas hiperrealistas contraculturales

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  2. Que bueno que te gusto el ensayo. Efectivamente tiene mucho que ver con el Cyberpunk, un amigo escribió hace poco un gran ensayo sobre el Neuromante y dicho ensayo, combinándolo con lo que se dice en este post, desencadeno un ensayo propio que titule Hacia lo postnatural, que he puesto en este blog, con sus debidas continuaciones.

    Saludos

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  3. Magnífico, como siempre. Estoy dando una vuelta por algunos de tus primeros posts y no puedo más que asentir al concluir cada párrafo.

    Recuerdo que leí a Baudrillard y a Lipovetsky hará un par de años y no me quedaron las impresiones tan claras.

    Valoro mucho tu esfuerzo por hacer digerible y sugerente lo que en otros puede llegar a sonar afectado, engolado, excesivo...

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  4. Jorge Luis7:27 a.m.

    Jorge Luis

    Me parece que eres una persona muy inteligente con un criterio que te permite acertar en todas tus ideas que tratas con un caracter meramente filosofico y un acervo intelectual muy amplio, me pregunto si te dedicas a la psicologia de lleno ya que tienes un talento que increiblemente pocos tienen, pero que estaras de acuerdo conmigo en que es fascinante y a la vez apasionante el poder imaginar y concebir las cosas desde otra perspectiva, que nos permite alcanzar a sentir la verdad, lo cual es asombroso... me gustaria que pudieramos platicar y compartir algunas ideas, creo hay un sin fin de tematicas que se pueden analizar desde una perspectiva diferente, me gustaria que me mandaras un mail a mi correo: discoverjl@hotmail.com para estar en contacto directo, creo que tenemos mucho de que hablar...

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  5. Anónimo7:50 p.m.

    Muy bueno el ensayo verdaderamente brillante. Supongo que si has leido a Laing conoceràs algo de la teorìa general de los sistemas y me imagino por la calidad de tu ensayo que conoces a Deleuze. Porque si te das cuenta, la hiperrealidad es la forma de estar en el mundo que más le conviene a un sistema global (que funciona como dirìa Deleuze como un cuerpo sin organos) que hace tiempo se independizó de la humanidad que lo creo.

    Un saludo.

    Unai Rivas Campo.

    Unai199@hotmail.com

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  6. Jorge Luis: Gracias por tus impresiones, es un ensayo viejo pero que ahora que vuelvo a leer me gusta aun, lamento haberte respondido tan tarde, pero la socialización en la red no es mi fuerte, de todos modos agradezco de sobremanera tu invitación. Ah y si efectivamente soy psicólogo, me especializo en psicoterapia.

    Unai: La verdad es que leí a Laing hace mucho tiempo cuando me interesaba en mayor medida el proceso de la esquizofrenia, ello me llevo a plantearme la labilidad del concepto de realidad y me sorprendió el afán con que muchos de aferran al mismo; Laing ha sido una gran guía en ambos temas. Lamentablemente no he leído a Deleuze, en el mismo periodo que leí a Laing tuve entre mis manos el famosísimo Anti-edipo y tenia tal cantidad de lecturas que preferí dejar un libro de tales dimensiones para el final, y pues el final llego y aun hay lecturas que se anteponen a la de Deleuze y Guattari, pero no los descarto. Por cierto me adscribo totalmente a tu idea, y creo que la enajenación ya no se da por separación sino por saturación, la hiperrealidad es otra herramienta de la maquina de explotación a la que tanto nos hemos acostumbrado.

    Saludos!

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  7. Ey, que buen ensayo! yo cree un blog hace poco para comentar este tipo de cosas que pasan en el mundo y por que no, el universo y nos afectan a todos de una u otra forma. Estoy muy interesado en la hiperrealidad por mi búsqueda plástica para una nueva propuesta. Espero que sigamos hablando para quitar el velo...

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  8. Saludos!! Naufragaba por el internet buscando el significado del concepto de la hiperrealidad, porque (a la verdad) no lo tengo muy claro que digamos, he leído varias páginas y se contradicen un poco acerca del significado.
    Me gustó mucho el ensayo y que haces referencias útiles a la historia. Hasta luego!!

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  9. Hey, me puedes hacer el favor de sugerirme bibliografía sobre hiperrealidad...la necesito con urgencia...mil gracias...es la primera vez que escribo en un blog y como nose sillega respuesta al correo, te dejo el mio...en serio, espero que me colabores...gracias..simplementeyoj@gmail.com

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  10. Hola Alejandro:
    Me parece muy interesante lo que escribes sobre hiperrealismo, estoy escribiendo mi tesis para graduarme de la Licenciatura en Artes Plásticas con especialidad en pintura. Estoy pintando una serie de cuadros hiperrealistas, en el documento me refiero a la forma en que entendí la realidad durante mi infancia a través del lenguaje y de como ha repercutido el entendimiento del mundo en la obra que ahora realizo para convertirla en hiperrealidad por medio de la hipercodificación del lenguaje.
    Estoy leyendo algunos libros de Baudrillard como: "Cultura y simulacro","La ilusión del fin" un ensayo "Videósfera y sujeto fractal", tambien de Luckmann y Berger "La construcción social de la realidad". Quiero invitarte a que conozcas mi trabajo. Felicidades
    Benjamin Galindo Rangel. mi mail:
    galiopintore@hotmail.com

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