junio 26, 2005

Sobre la verdadera pirateria


Posted by Hello

El ser humano vive en sociedad, es la única forma en que puede existir como tal, y la comunicación constante consigo mismo y con sus semejantes da forma a lo que se conoce como cultura, conocimientos y actitudes con los que el individuo se desenvuelve en su medio.

Esta transmisión constante de “cultura” desencadena el proceso de apropiación y creación de conocimiento, por lo tanto el conocimiento siempre es producto de la cultura en la que se desarrolla, y la cultura a su vez es producto de las formas de relación que existen entre individuos de una misma comunidad.

Cualquier producto de la cultura, cualquier conocimiento en la sociedad no es propiedad de un sujeto particular, sino un bien común de los miembros del grupo humano como tal.

Constantemente hablamos de teorías, de ideas, y estas las atribuimos sino bien a un grupo, si a individuos claves. Por ejemplo, cuando se habla de materialismo histórico se habla también de su creador, es decir Marx, o cuando hablamos de psicoanálisis se dice que Freud fue su inventor. Pero no se toma en cuenta de que estas teorías, si bien fueron desarrolladas por individuos correspondientes con genialidad incomparable, tienen un fundamento contextual en el momento histórico en que dichos individuos vivían, en sus antecedentes teóricos y en los valores morales que en su época eran imperantes. Así, el marxismo, aunque parece la teoría de un solo hombre, es más bien una síntesis de conocimientos “flotantes” que existieron en la época, igual caso es el del psicoanálisis. La idea de que existe la novedad en el conocimiento es falsa, porque lo único de nuevo que es en verdad inédito es la forma de acomodar un conjunto de saberes, populares o no, que dan como resultado algo “aparentemente” novedoso.

Si esto sucede con grandes teorías, también ha de suceder con ideas subjetivas que quizás no tengan tanta trascendencia histórica, es decir, un poema, un cuento, una novela y, esto va al punto, una composición músical, un trabajo videográfico, una marca o cualquier otro producto nacido de la inteligencia humana. Cualquier producto nacido de esta manera no pertenece sólo al individuo que la gesto, sino también a la sociedad que permitió, con su influencia, la génesis del producto en sí.

Me parece que esto es clave en el asunto de la piratería de productos comerciales. Los productores de música y películas se quejan por una parte del bajo costo con el que se venden los productos piratas y que por lo tanto no entran en competencia justa con los suyos, que a causa de que la publicidad, el salario de los trabajadores y los gastos de edición aumentan el coste total de la mercancía original, cosa que no sucede con los productos piratas.

Desde el lado de los empresarios esto es un robo porque atenta con el trabajo que ellos están desarrollando y merma las ganancias obtenidas, exigen por lo tanto castigos ejemplares a quienes distribuyan y/o adquieran productos que hayan sido copiados de los que ellos distribuyen. ¿Pero entonces esto es tan fácil como decir que ellos son los buenos y los distribuidores piratas, los servicios P2P, son los malos?

Me parece que por una parte esta campaña contra la piratería es de por si ingenua, utiliza argumentos morales que llaman hacia la honestidad, ¿pero de verdad ellos, los empresarios están del lado correcto de la moral? Veamos, un disco normal en México, una novedad cuesta entre 150 a 250 pesos, por otra parte el salario mínimo en la capital del país es de 43.65 pesos (unos cuatro dólares), es decir en México la mayor parte de las personas pueden escoger entre comer o comprar un disco o una película original. Por cierto que comer se convierte en un lujo a veces. No es posible que una persona media tenga el capital necesario para darse el lujo de comprar una mercancía de tal costo. Entonces podría no comprarla, seria tan fácil, pero como sabemos esto no es así de sencillo. La maquina mercadotecnica con su publicidad apabullante, no únicamente vende discos, no sólo vende películas, vende una moda, un status, una forma de ser, una personalidad para identificarse; y la gente tan necesitada de escapes, de identidad se cree la promesa de que ese disco, esa película no sólo lo va a entretener sino que, como cualquier propiedad, le harán valer más como sujeto. Esto nunca lo dicen los empresarios, pero se conoce de antemano, publicidad es no exclusivamente promocionar el producto sino implantarlo como una necesidad.

Así que estamos ante un sujeto al que se le ofrece un producto que lo hará mejor persona ante el grupo que le da identidad, sin embargo este producto es muy caro, no hay manera de que lo obtenga original a menos de que se lo robe (por ejemplo los robos constantes de ipods a usuarios del metro de Londres). La otra alternativa al robo es comprarlo pirata, y es que la necesidad no se apaga, renace con cada anuncio en la radio, televisión, periódico, en los espectaculares, el hombre ante el éxtasis de la publicidad. La versión ilegal será mucho mas barata y le proporcionara, si no toda las recompensas ideológicas del producto, si una gran parte. Como dato un disco pirata cuesta más o menos 10 pesos mexicanos, mientras que una discográfica completa (en mp3) esta en alrededor de 30 pesos.

No es posible tener para cubrir las necesidades cotidianas minimas y tambien poseer esa canción que han implantado como imprescindible, pero la vía es ilegal. ¿Quien es culpable? ¿El usuario al que le han convencido de la necesidad del producto, a sabiendas de que a la mayoría le será imposible conseguirlo por el coste original? ¿El distribuidor ilegal que en su más baja categoría lo hace no para hacerse rico sino para sobrevivir? O ¿la empresa que vende sueños y luego los cobra tan caros que los hace inalcanzables?

Por otro lado, la distribución vía P2P, es de lo mas común para los usuario de Internet, así se consiguen discografías completas, películas aun sin estrenar, programas, documentos, etc. pero esto genera obviamente un decremento en las ganancia de las distribuidoras oficiales, así que estas están en una pugna constante contra las redes cibernéticas de distribución ilegal.

Ahora veamos lo que se dijo al principio, toda idea, todo producto de la inteligencia humana, puesto que es raíz de la interacción, es un bien común a todos los miembros de la sociedad. ¿No pasa los mismos con la música que se produce, con los libros que se escriben, con los programas que se construyen, con las películas que se filman? Por supuesto que si, porque aunque haya sido al parecer la idea de un grupo o de un solo hombre, este grupo u hombre no habría podido engendra el producto si no estuviera dentro de un contexto determinado, estos objetos pertenecen no al individuo sino a la sociedad. Cualquiera que pretenda utilizar para si mismo una idea universal, y toda idea es universal, estará coartando la libertad de la comunidad sobre un producto que debe ser aprovechado por todos.

La verdadera piratería no es la de los distribuidores de copias ilegales, la verdadera piratería es la de las grandes empresas que se apropian del resultado de la inteligencia humana, de un objeto que nace de la interacción social, y que despues pretenden venderlo e implantarlo como necesidad con el fin, por supuesto, de ganar dinero, mucho dinero a costa de la debilidad de unos tantos. La moral, sabemos, juega del lado de los poderosos, pero aun así la verdadera inmoralidad no es la de los pequeños distribuidores que necesitan trabajar en un país en donde hay una alta tasa de desempleo, no la de los compradores, la inmoralidad es la de los empresarios, aquellos que se apropian de lo que es de todos y después lo venden a precios que nadie puede pagar, o casi nadie.

Por cierto que no apoyo la piratería, pero me parecen inauditas estas campañas en contra de la piratería, estas quejas empresariales en contra de la distribución ilegal, me parece que habría que replantear el concepto de propiedad, de derecho de autor (¡cuales derechos por dios!) porque están fincados es supuestos erróneos y en convenciones morales propias de un sistema fallido, no pueden sustentarse más que por la fuerza, y espero que esto no sea una próxima herramienta de la empresas contra el fenómeno de la piratería, hijo no reconocido del capitalismo en su forma mas voraz.

5 comentarios:

  1. sabes que es lo malo? que piensan que eliminando la pirateria es lo mejor que podrán hacer =P. En el pais no somos ricos para comprar música a precios tan ridiculos como los venden y hasta algunos artistas confiesan que prefieren que compren sus articulos en pirata que original si el precio es una bofetada. Chales.

    Saludos!

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  2. Tienes razon, pienso que un disco no deberia costar mas de 80 pesos, me parece un precio muy justo. Tambien esto pasa con los libros, en un pais donde en analfabetismo funcional es tan alto, los libros son en realidad carisimos, precio que se explica por la ley de la oferta y la demanda, sin embargo esto implica un absurdo.

    Que gusto que pasaras por aqui, hasta luego.

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  3. Otra propuesta es terminar con los distribuidores, es decir que la relacion comercial sea solo entre el autor y el consumidor, asi el problema de los costos se reduciria considerablemente. Claro esto no le gustara a ninguna disquera.

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  4. De hecho tengo entendido que los "artistas" (refierendome de esta manera a los intérpretes comerciales) le ganan a cada disco del 8 al 12 por ciento, por tanto aqui los que se estan viendo afectados por la pirateria son ellos mismos ya que las compañias disqueras ejercen una verdadera pirateria al apropiarse de las ideas de estas personas para sacar jugosas ganacias con ellas.

    Como tu dices, habrá que replantear el concepto de la propiedad.

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  5. Aunque la verdadera ganancia de los artistas se encuentra en los conciertos, desde aquí podríamos decir que la piratería podría funcionar como una forma de promoción paralela. Pero estoy de acuerdo contigo las disqueras sacan jugosas ganancias gracias a su hegemonía.

    Saludos.

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