octubre 20, 2005

La Alteridad


“Al mito de Ulises que regresa a Ítaca quisiéramos contraponer la historia de Abraham, que abandona para siempre su patria por una tierra aun desconocida y que prohíbe a su siervo, incluso, conducir de regreso a su hijo a ese punto de partida.” (Levinas)

Emmanuel Levinas argumenta, con el ejemplo anterior, la tendencia intrenseca de la filosofía occidental, de la cultura occidental, por volverse hacia lo que es conocido, hacia los refugios del yo; ésta es la imagen implícita en, por ejemplo, La Odisea: el retorno a lo que es propio, una mirada en dirección hacia la mismidad. A la visión homérica se contrapone el ejemplo del padre Abraham, al cual dios le indica no retornar a su tierra, aventurarse, extraviarse, naufragar en el otro, es decir, salir al encuentro de lo que parece desconocido, al encuentro del semejante y mirar no hacia dentro sino hacia fuera.

El termino “alteridad” se aplica al descubrimiento que el “yo” hace del “otro”, lo que implica el surgir de una amplia gama de imágenes de ese otro, del “nosotros”, así como visiones múltiples del “yo”. Tales imágenes, más allá de las diferencias, coinciden todas en ser representaciones —más o menos inventadas— de personas antes insospechadas, radicalmente diferentes, que viven en mundos distintos dentro del mismo universo.

El hombre percibe su finitud, entre otras cosas, porque depende del encuentro con el otro, con el que no es él. Asi, el yo se topa de lleno con su vaciedad, con su falta de contenido. Sin contacto con los objetos, con los que se enfrenta y opone, no pasaría de ser una autoimagen vacía que quizá sería capaz de pensarse, pero a la que se tendria necesariamente que designar como un pensamiento vacuo. Bajo esta optica la máxima oposición se da en el encuentro con el otro, que es la forma suprema y más apropiada de participación del hombre con lo externo, la relación intersubjetiva o interpersonal. El enorme influjo de la relación intersubjetiva en la formación es patente en fenómenos como el lenguaje, la tradición, el trabajo, y tantos otros, todos ellos formadores de los lazos relacionales que contituyen la sociead y que perpetran, sin proponérselo, la identidad. Lo que nosotros hacemos a los otros, y éstos nos hacen a nosotros, eso es lo que somos.

Uno de los problemas fundamentales que surgen ante la presencia de la alteridad es que de acuerdo a como el yo imagine o conciba a otras personas, antes radicalmente desconocidas, así habra luego que comportarse con ellas, hasta el grado de que al otro se le ha de poder negar su propia realidad subjetiva, cultural, idiomática, etcétera. Surge entonces el problema del otro o de la alteridad.

“El deseo del otro que vivimos en la mas trivial experiencia social es el movimiento fundamental, la pura transportación, la orientación absoluta, el sentido” (Levinas)

Matin Buber considera que se vive en una relación objetal con los que son semejantes, el tema en las relaciones es siempre el yo - ello, pero esa relación es sólo posible con lo inerte no con lo vivo, con el sujeto de enfrentamiento. La relación infinita que es una verdadera interacción es la que se denomina yo – tú, el hombre en contacto con el otro que también lo denomina en una forma dialógica. Al decir yo, se supone también la existencia de un tú, de algo exterior que se diferencia pero que converge.

“las experiencias solas no acercan el mundo al hombre. Pues el mundo que ellas le ofrecen sólo está compuesto de esto y aquello, de el y Ella, y de Ella y Ello. […] Tengo la experiencia de algo.” (Buber)

“No hay Yo en sí, sino solamente, el Yo de la palabra primordial Yo – Tú [y] La palabra Yo – Tú establece el mundo de la relación.” (Buber)


6 comentarios:

  1. Anónimo8:03 p.m.

    Me harias un gran favor si realizaras la cita completa de Levinas. Gracias de antemano.

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  2. hola, aqui Yolliztli.
    oie... estoy haciendo una investigacion respecto al tema alteridad, otredad y mismidad (de ahi que di a tu blog) para una exposición pictórica que preparo... podrías ayudarme dandome alguna guia?? no se, respecto a mas textos que pueda leer o temas relacionados... bueno... espero tengas chance de auxiliarme...

    saldudos io!

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  3. Estimada Yolli:
    En el momento de leer tu comentario-petición, tenia en mi mente la siguiente pregunta:
    ¿cuál puede ser una imágen de la alteridad, un emblema, un logotipo? Ojala y puedas darme alguna pista al respecto.
    Saludos.
    Mtro. Mauro Pérez Soza

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  4. tengo un ensayo acerca de Alteridad y la pregunta Antropológica..
    y relmente no me es muy claro el concepto al que refiere Esteban Krotz en este artículo..
    esperp me pueda auxiliar.
    sólo una pequeña idea de lo que se trata la alteridad en la Antropología..

    Gracias..

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  5. La alteridad proporciona un rango de significación a esa identidad extrínseca que se define comúnmente como: el otro. El otro, es decir, aquel que no es yo, esta definido en base a reglas de normalidad que en principio son básicamente subjetivas. En pocas palabras el otro es aquel que no comparte las cualidades del yo. De esta manera definimos la identidad del mundo exterior (y sus objetos) y al mismo tiempo sentamos las bases de la identidad propia, pues sólo ante el contraste de las cualidades polares es como conocemos las cualidades que nos definen.

    Lo que es valido para definir el yo lo es también para establecer la identidad de un grupo. El otro se vuelve exótico cuando incurre en una diferencia tan grande que atenta contra el sentido de realidad “normal” al que el sujeto, perteneciente a tal grupo, está acostumbrado. Sin embargo ese exotismo permite que el grupo cobre un sentido relevante ante sí mismo y alcance un mejor conocimiento de su dinámica interior.

    El fin del exotismo, es decir el racismo (y también el humanitarismo), destruyen no únicamente al otro, extraño y desconocido, sino que destrozan por igual la oportunidad del grupo agresor de obtener una identidad más compleja y profunda de sí mismo. El miedo ante el otro vence al portador de tal miedo.

    En concreto la alteridad es importante porque le permite al hombre y al grupo humano conocerse, definirse y crecer; por tanto cualquier atentando contra lo desconocido impide el desarrollo de esas metas.

    Compre hace poco un libro de Marc Áuge que quizá te interese, se llama: “El sentido de los otros”, no lo he leído pero por lo que sé probablemente te de más idea sobre el tema.

    Saludos.

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  6. Anónimo11:51 a.m.

    pasé por aquí por casulidad, pero me interesó muchísimo tu blog... qué pena mi ignorancia ¿vos me podés decir cuál es la diferencia entre alteridad, otredad y mismidad? no sé casi nada al respecto, pero me ha gustado mucho el tema...

    saludos.

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