octubre 14, 2005

La desubstancialización del Yo


Posted by Picasa

Después de haber visto a este hombre narcisista, centrado en si, incapaz de ver a los demás, temerosos, consumista, aparente se debe notar que no es amor propio lo que siente, es mas una inseguridad tremenda que siempre lo acecha, porque este amor propio esconde una antesala autodestructiva que terminara por debilitar la coherencia de su propia identidad, específicamente de su yo.

“…el Yo pierde sus referencias, su unidad, por exceso de atención: el Yo se ha convertido en un “conjunto impreciso” (Lipovetsky).

Se produce así una desubstancialización del ser y una desformalización del pensamiento, el Yo se convierte en una masa sin forma que se encuentra en relación ambigua con la ambigua realidad. El Yo pierde asideros, bases en las cuales fijar una identidad homogénea, mas no rígida, pero si con una coherencia confiable.

A propósito de la cita de Lipovestky, en donde se dice que este debilitamiento es por exceso de atención, Kenneth Gergen tiene una tesis parecida y así lo menciona: “La saturación social nos proporciona lenguajes del yo incoherentes y desvinculados entre si. Para cada cosa que “sabemos con certeza” sobre nosotros mismos, se levantan resonancias que dudad y hasta se burlan. Esa fragmentación de las concepciones del yo es una consecuencia de la multiplicidad de relaciones también incoherentes y desconectadas, que nos impulsan en mil direcciones distintas […] Y el yo plenamente saturado deja de ser un yo.”

En una sociedad de consumo el hombre acaba por consumirse a si mismo como el ouroborus, la serpiente que come su propia cola. Pero el hombre no es un ser que represente al infinito, es mas bien una imagen pertinaz de la finitud de los procesos y de lo infinito que es el universo. Esta sociedad autoconsumista, fragmenta al sujeto y lo deja lábil para su enfrentamiento con la vida ¿Qué futuro le depara a un ser sin coherencia? Uno no muy bueno.

Pero esta fragmentación no es del todo un a perdida, es una crisis que trae consigo la oportunidad de cambio, un desasirse de un camino que se había convertido en rígido, la modernidad, para buscar el andar por otro camino mas transitable para los pies de la humanidad, uno pies nuevos que buscan aventura y crecimiento.

Darse cuenta de que se vive fragmentado es el primer paso en la aspiración a la totalidad. Se pregunta Krishnamurti: “¿Podemos hablar de la totalidad de la vida? ¿Puede uno percibir esa totalidad si la mente se halla fragmentada? Usted no puede darse cuenta de lo total si solo está mirando a través de una pequeña abertura”

2 comentarios:

  1. MUUUUY BUENO!!...
    Creo que la mayoría de nosotros, por cuestiones histórico sociales, como mencionás, por cuestiones más bien...¿sanguíneas? jeje...de historia personal quiero decir (que igualmente, no se deslinda de la macro historia contemporánea) vamos así por la vida: fragmentados.
    Me encantó eso de que justamente es la muerte del yo, el prestarle tanta atención. Digo la muerte...en realidad, fragmentación (¿sería lo mismo?)
    Un beso grande y como siempre, un placer leerte.

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  2. Sabes, me llama mucho al atencion de que esta actitud era una extrañeza en esos tiempos de posguerra que formaron los años 50', con el auge del existencialismo, pero ahora es una actitud de lo mas comun, ¿que pasara?, ¿acaso una patologia habra invadido la estructura de la sociedad? me refiero a un patologia del alma.

    Tantas preguntas y tan pocas oportunidades.

    Que gusto que pases por aqui, te mando un abrazo y mis mejores deseos.

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