diciembre 12, 2005

Critica a la naturaleza femenina del espíritu santo (sobre el tres y el cuatro en el pensamiento de C. G. Jung)


Posted by Picasa

Es interesante indagar en el pensamiento de un hombre tan poco ortodoxo como lo era Jung; discípulo de Freud y más tarde un desertor del pensamiento de su maestro. Jung siempre estuvo interesado por temas místicos, herméticos, en su obra se pueden encontrar siempre referencias y análisis de temas esotéricos, tal como la alquimia y el estudio de los antiguos mitos, todo ello revestido de una necesidad por comprender al fenómeno humano.

Jung descubrió que los sueños, esa manifestación del inconciente, eran más que simples disparates sin utilidad, en los sueños pudo observar una gran riqueza de sentido. Freud había visto al inconciente como un receptáculo de materia de excreción de la psique, el lugar a donde iba lo reprimido y lo suprimido, hogar de las pulsiones e instintos olvidados. Jung en cambio vio en el inconciente una gran variedad de símbolos, observo que el inconciente se podía dividir en una manifestación individual y en una forma colectiva.

En el inconciente colectivo es donde se encuentra conservada la historia total de la especie humana, y los símbolos con que se manifiesta son llamados “arquetipos” que son una paráfrasis de aquellos referidos por Platón al hablar del mundo eidético.

Puesto que no es materia de este ensayo abordar la teoría de los arquetipos, solo se subrayará que estos se manifiestan siempre, de alguna manera, en las formas de relación del hombre, en sus sueños, en sus mitos y también en las diversas religiones.

En el caso concreto de la cristiandad, nuestra religión, esta basa su idolatría en una forma que se considera arquetípica, la trinidad. La trinidad esta formada por el padre, el hijo y el espíritu santo, quienes, como los diferentes credos lo manifiestan, cuentan como la característica principal a la homoousia, es decir, la igualdad de sustancia.

Sobre las figuras del padre y del hijo hay una noción clara de sus rasgos genéricos, son esencialmente masculinos, no sucede así con el espíritu santo que suele verse como una figura femenina, pues él engendro al hijo dentro de Maria y esencialmente todo espíritu tiene una figura que roza claramente la feminidad.

Anterior a la noción de espíritu es la noción de ánima, que deriva en alma. El alma es claramente un concepto femenino, puesto que su connotación siempre es de inspiradora, el soplo, el halito de vida que entre los griegos era representado por una mariposa. El espíritu como forma del alma es mas ambiguo, en el inconciente se puede manifestar de forma ambivalente, puede ser hombre o mujer, de ahí el concepto de animus y anima en el aparato psíquico según Jung.

Pero en la santísima trinidad el espíritu no pude ser femenino porque desembocaría en un desequilibrio en la noción de antinomias que se juegan en ese símbolo. El padre como el origen del mundo es representado como la unidad básica, el uno, el cual no es un numero, porque es la base de todo, y cuando solo él existe no existe nada más con que compararlo. Pero cuando deviene el dos, cuando el hijo se separa del padre, ocurre ya una contradicción fehaciente; el hijo, aunque de la misma sustancia que el padre, es un ser que se contrapone al uno. El dos por lo tanto es el primer numero, y es un numero oscuro ya que es antagónico al creador, la figura del hijo es una figura rebelde, siempre de alguna manera el hijo es un ser conciente que pregunta y puede enfurecerse y arremeter contra los comerciantes en el templo o desdecir de las antiguas enseñanzas e incluso cuestionar a Dios y reprochar sus acciones.

Hay una marcada tensión entre el padre y el hijo, entre el uno y el dos, al configurarse de esta manera parecieran ser polos opuestos, aunque Dios también es capaz de enfurecerse y destruir su creación, lo hace no en oposición a algo sino porque esa es su naturaleza, Dios como Uno es inconciente.

Se necesita entonces una figura que mezcle en un conjunto a estos dos entes y esa figura es el espíritu santo. El espíritu santo es ese motivo por el que el hijo se rinde al padre, pero ya no de manera inconciente, sino con el conocimiento que la experiencia del mundo le ha otorgado, con el sufrimiento que conocer a la humanidad le ha propinado y entonces cuando regresa al padre este ultimo se engrandece con el saber del mundo, así el espíritu santo es de nuevo el padre, pero más sabio, más perfecto.

El numero tres es de nuevo un numero impar y por lo tanto masculino, resuelve la contradicción del uno y del dos y los eleva a una nueva esfera de existencia, la esfera de la perfección. Ya Aristóteles decía que el tres era el número perfecto porque contenía un principio, un medio y un fin.

El problema del espíritu santo es que debería ser la sustancia femenina la que completara al padre, pero no es así. Si bien engendra al hijo, el hijo a su vez lo engendra a él en el paráclito, el hijo no puede engendrar a la madre. La figura tradicional tendría que ser el padre, la madre y el hijo, pero el espíritu santo es ya algo alejado de lo tradicional, es un producto de la conciencia (del hijo) y por lo tanto tiene poco que ver con lo natural que podría contener a la figura femenina.

Platón también vislumbro un problema parecido en su Timeo, ahí Sócrates empieza contando, el uno, el dos y el tres y luego se pregunta ¿y donde a quedado el cuarto? Recordemos que el cuatro para los pitagóricos era el numero de la justicia, en este caso es el de la totalidad. Platón llego a la conclusión de que el numero tres era solamente una perfección pensada, al cual se le podía concebir, pero no se le podía comparar con el mundo real. Toda triada presuponía la existencia de una triada complementaria o antagónica, la cual formaba con la triada original una cuaternidad. El cuadrado cuando es dividido a la mitad de un ángulo al ángulo contrario dará como resultado dos triángulos iguales.

El cuatro que no vino, porque enfermo, nos hace pensar que como dice Jung siempre hay un cuarto que queda varado, es decir un cuarto inconciente. Esto es fácilmente verificable en el trabajo terapéutico, cuando una persona desarrolla una característica en su personalidad esta será apoyada por un par más, sin embargo su contrapartida, la característica antagónica, siempre estará velada para él, aunque se manifieste, y por lo regular lo hace, esta permanecerá en las sombras del inconciente.

El cuatro es también representado por el otro hijo de Dios, a quien los Gnósticos llamaba Satanael, y que nosotros asociamos con la efigie de Satanás. Lucifer es igual que Cristo un lucero de la mañana, es un manifestación de Dios, pero mientras que Cristo es su hijo predilecto, su parte lumínica y conciente, Satanás es la parte oscura e inconciente de Dios.

Si se incorpora la imagen de Satanás en la trinidad asumimos entonces a la cuaternidad, pasamos así de la perfección a la totalidad.

Jung en el capitulo dedicado a la Sabiduría en su libro “Respuesta a Job”, argumenta una diferencia clara entre perfección y totalidad. Dice que perfección es un atributo masculino y lo que es perfecto es inacabado porque esta truncado de alguna manera. En cambio la totalidad es un atributo femenino y siempre es imperfecto porque esta en miras de perfeccionarse.

Así la trinidad es incompleta pero es perfecta, cuando Satanás se reconoce como el cuarto, la cuaternidad se completa y se vuelve imperfecta.

El espíritu santo, pues, es el tercero, el cierra la trinidad y como ya he dicho el tres es un numero masculino, por eso el espíritu santo representa un nuevo estadio del padre. El espíritu santo no pude ser femenino porque es la figura de la evolución del padre creador y además una función que no implica genero.

La figura femenina en todo caso seria la de Satanás, pues él es el cuarto, el que cierra la totalidad, el segundo número par. Además la trinidad que él engendra es una trinidad mundana, pues Satanás es el príncipe de la tierra, del mundo natural. Satanás es una divinidad ctonica, tiene su hogar en el mundo, por esa razón cuando cristo nace sufre, porque esta en el mundo de mal, en el de la madre primordial.

También habrá que recordar la visión de Zacarías, ahí Satanás aboga contra el mundo de los hombres, los juzga, pero tiene la función de buscar justicia, Satanás en la visión de Zacarías es la Justicia de Dios, tal como el cuatro era para los pitagóricos el numero de la Justicia.

Entonces la esencia del espíritu en la trinidad tendrá que ser una forma masculina o una forma neutra, porque además de ser tercero pertenece a una trinidad divina; la trinidad femenina es entonces ese cuarto que supone Satanael. Satanás y la naturaleza, como pertenecientes al mundo son femeninos y por lo tanto oscuros y completan con su maldad a la creación y al creador. Mientras que el espíritu santo es, más allá de un tercero, una función que complementa una contradicción, y por lo tanto forma parte de la figura creadora, más no como subordinado, sino simplemente como una función del mismo, ni superior ni inferior.

4 comentarios:

  1. Anónimo12:36 a.m.

    Ale:

    Una noticia, ya puedes entrar a mi pagina de msn sin clave ni contraseña ni nada.

    No svemos pro ahi, cuidate mucho
    Cris

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  2. "El espíritu santo, pues, es el tercero, el cierra la trinidad y como ya he dicho el tres es un numero masculino, por eso el espíritu santo es un nuevo estadio del padre. El espíritu santo no pude ser femenino porque es la figura de la evolución del padre creador y además una función que no implica genero."

    El analisis -serio- de la religión es bastante -risible-.

    - G.G.
    www.zerstorung.com

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  3. De donde Graif? :) a mi me parece que la religion es algo inherente al hombre, siempre cambia de rostro pero el fin es el mismo, ya lo llames cristianismo, islamismo, lamaismo o ciencia, o arte o nazismo. Todos son en escencia el mismo fenomeno. Al indagar en una religion no tienes que volverte creyente de ella, los simbolos de esta son importantes. En este caso la evolucion del padre a la trinidad no es mas que una representacion de la evolucion de la psique humana.

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  4. Anónimo4:38 p.m.

    como algo imperfecto puede resultar en algo perfecto?
    la naturaleza masculina sale de la femenina o no.

    son dos naturalezas divinas y deben ser igualmente respetadas.

    tomas

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