abril 27, 2006

Él no lo sabía


Él no lo sabía, nadie hubiera podido saberlo, pues nadie conoce que tan extraña es la estructura de la predeterminación que nos condena.

Ayer estaban ahí las señales, una blanca nube en el cielo, un ave surcando el firmamento, los árboles de la calle bajo el yugo feroz de un inmarcesible viento. También pudo haber sido algo menos discreto, un auto rojo que lo rebaso esa tarde en la autopista, la ultima palabra en un noticiero, el beso de una mujer que nunca mas volvería a verlo.

Él había recordado un viejo poema y lo mascullaba como presintiendo:

"La suavidad de los relojes/ Y el frió pasó del tiempo/ Rozan las tristes horas/ Y acechan nuestros momentos"

Y de tantos momentos que habían pasado que a él ya no le quedo mas tiempo.

Una vez escuche que hay huracanes que empezaron con un aletear de alas, lo que no se dice es que lo contrario también es cierto.

Hay una estrella que no aparecerá hoy en el firmamento.

Esa mañana él se puso su abrigo, abrió la puerta y salio de aquel departamento, él no lo sabia, ¿Cómo podía saberlo?, su victoria y su ebriedad eran esa nostalgia de lo incierto.

Y como quien lo ignora todo, salio, quiero imaginar que fue valiente, a enfrentar su destino, a encontrar, ese día, el hilo de su propia suerte.

2 comentarios:

  1. Pero, al fin y al cabo, alguien lo sabe?
    Es como salir a la calle todos los días, encontrarte a Alguien y de repente se desata una gran reacción en cadena. Nadie sabe lo que le espera.

    Nadie.

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  2. Asi es, creo que ni siquiera Dios lo podria saber, en algun momento alguien inicio el primer movimiento, y ese primigeneo motor universal aristotelico, desencadeno el movimiento constante que nosotros llamamos universo, todo lo que sucede desde entonces son solo eslabones en la gran cadena del ser.

    Saludos.

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