agosto 28, 2006

La hoja en blanco


Esa tarde terminaba apenas de leer unos cuantos relatos que, francamente, me habían dejado muy sorprendido, me preguntaba si alguna vez yo podría escribir algo como eso, si con mi estilo alguna vez podría alcanzar ese nivel de complejidad y de ligereza, gran paradoja, con que algunos describían la cotidianidad. Sabia que antes que nada tenia que poseer algo importante para contar, todo en esos cuentos era importante, o la simple narración los hacia que se tornaran interesantes. En cambio yo no tenia nada sobre que escribir, o si lo tenia era algo que no considere relevante en ese entonces.

Uno a veces quiere escribir y habla sobre lo que le sucede, a mi me sucedía la filosofía, en el amplio sentido de la palabra, pero eso a nadie le interesaba, a mi me interesaba, incluso, muy poco. Esta parquedad del alma me tenía un poco harto, no recuerdo cuando todo se había tornado así de moderado, sin embargo me acordaba que tiempo atrás todo había sido distinto, lo cual no contiene merito alguno, pues el pasado siempre es diferente, hasta de si mismo, es decir, alguna vez uno vivió una vida, pero esa vida quedo atrás, y la memoria es siempre un recurso interpretativo, nunca, el pasado, es algo real, por lo tanto tampoco lo son ni el presente ni el futuro.

Pero yo tenia ganas de escribir, no se que, solo quería hacerlo, por soledad, por catarsis, quizá porque la tarde predestinaba lluvia y algo en mi quería mojarse, salir a la intemperie y desatar los nudos de la quietud, por nada, por el simple gusto. Lo evitaría, por supuesto, y la hoja en blanco era algo así como una cadena con grillete.

4 comentarios:

  1. Leí tu comentario en ALT1040, y concuerdo totalmente contigo... Interesante opinión....

    Saludos!

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  2. Me alegra que así sea. No creo que AMLO sea el mesías, y si el lo cree le va a salir muy caro, pues como dice mi maestra “cristo solo hubo uno y el que trate de imitarlo lo pagara con sufrimiento” o algo así, pero en su movimiento veo la oportunidad de cada siglo para que los mexicanos reformen la estructura institucional, por ahí tengo un post sobre eso. Vamos, me gustaría que si algo así sucede no nos dejemos llevar por las figuras políticas, y por fin el poder recaiga en el pueblo, haciéndose cada quien responsable y actuando con la limpidez necesaria, en otras palabras hay que convertir a AMLO y su movimiento en nuestro títere político y luego desecharlo, las situación mundial da para eso, y las oportunidades no siempre se sirve en bandeja de plata.

    Saludos.

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  3. Sabes alejandro yo escribo en esas pequeñas soledades que me acompaña cada día. Escribo hasta que se me empiezan a enfriar las manos, después los ojos, la voz, los sentimientos y las palabras.
    Una letra, una palabra, una oración, metáforas, castillos, párrafos, escribo, borro, y si mis palabras salen amorosas, tiernas, tristes o melancólicas no es problema mío es de mis sentidos. En suma, cuando escribo no necesariamente razono, más bien me pierdo, me busco en las palabras... y me siento interminable.

    .... me gusta este lugar.

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  4. Perderse en la escritura me parece que es una maravillosa manera de encontrarse a si mismo, que bueno que tu lo puedas hacer, yo, te confieso, escribo a veces por desidia, y admiro entonces a quien puede hacerlo por convicción.

    Que pases un buen día.

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