noviembre 22, 2006

Cuando el niño era niño...













Leo un libro, y me da un poco de pena decirlo, llamado Volver a la niñez, un material de autoayuda clásico, de aquellos contra los que he arremetido tantas veces. El libro lo escribe John Bradshaw un guru del área del crecimiento personal y todas esas cosas tan sospechosas. El libro esta lleno de fraseología orientada a recuperar la salud emocional del niño interior herido a través de PNL, de meditación y de cuestionamientos acerca de puntos clave de la infancia. A pesar de todo esto hay cosas interesantes, por ejemplo hay un seguimiento de las crisis psicosociales de Erikson, retoma el planteamiento del arquetipo del puer aeternus de Jung y esboza ligeramente planteamientos biológicos acerca de los traumas en las edades tempranas de la infancia. En conclusión es una de esas cosas en donde hay que buscar el oro en la paja, pero así son los gajes del oficio.

Sin embargo ahora que estoy a escasas páginas de terminar el libro, viene a mi mente ese poema que Win Wender y Peter Handke usaron en la película El cielo sobre Berlín, de la cual ya hable un poco hace tiempo.


Cuando el niño era niño…


Cuando el niño era niño
iba con los brazos colgantes
quería que el arroyo fuera rió,
que el rió fuera torrente
y este charco el mar.
Cuando el niño era niño
no sabia que era niño,
todo le parecía animado
y todas las almas eran un todo.

Cuando el niño era niño
no opinaba de nada,
no tenia ningún habito
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
de pronto se echaba a correr,
tenía un remolino en el pelo
y nunca posaba para tomarle una foto.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de estas preguntas
¿por qué yo soy yo y no soy tu?
¿por qué estoy aquí y por que no allá?
¿cuando empezó el tiempo y dónde acaba el espacio?
¿es la vida bajo el sol tan solo un sueño?
lo que veo y oigo y huelo
¿no es solo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿realmente existen el mal y gente que es mala?
¿cómo es posible que yo, que existo
no haya sido antes de existir y que alguna vez yo,
que existo ya no seré quien soy?

Cuando el niño era niño
le costaba tragar las espinacas,
los chicharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor
y ahora come todo, no solo por necesidad.

Cuando el niño era niño
alguna vez despertó en una cama extraña
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas
y ahora, solo en ocasiones de suerte.
Se imaginaba claramente un paraíso
y ahora, cuando mucho, lo adivina.
No podía pensar una nada
y hoy se estremece ante ella.

Cuando el niño era niño
jugaba entusiasmado
y ahora se concentra como antes
solo cuando se trata de su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba
una manzana y pan
y así sigue siendo

Cuando el niño era niño
las moras le caían en la mano
como sólo ellas lo hacen
y así sigue siendo.
Las nueces frescas
le escalaban la lengua
y así sigue siendo.
En cada monte ansiaba
el monte mas alto
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aun mayor
y sigue siendo igual.
En la punta de un árbol
cortaba las cerezas
emocionado como
lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y la sigue esperando.

Cuando el niño era niño
tiraba un bastón como
lanza contra un árbol
y ésta aún sigue
vibrando ahí

5 comentarios:

  1. Casualidad?
    http://parananiysusamores.blogspot.com/2006/11/cuando-el-nio-era-nio.html
    Saludos

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  2. Creo que te debo un chocolate. Aunque podria decir que ha sido pura coincidencia, no creo en la casualidad, por algo debio de suceder asi.

    Saludos.

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  3. "todo le parecía animado
    y todas las almas eran un todo."

    Encanto.

    QUe no te de pena eso de los libros de autoayuda, el chiste es sólo no ponerlos como la base de todos tus fundamentos, ya sabes "es que en el libro dice" "es que hice lo que segun me dijo el libro" y cosas así. Yo no los leo namás por que no van conmigo.... este... sí, jajaja.

    Saludos y que tengas buena tarde :)

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  4. Me encantó el poema...
    Es un llamado, es un pedido, es un recuerdo de que no todo murió...
    Hay algo que se ha enterrado, pero sigue existiendo... Algo que se "sepultó", pero sigue latente...
    Algo que sólo hace falta "despertar", en el sentido platónico del término, para que vuelva otra vez con toda su fuerza a la conciencia...
    Un abrazo
    Dana

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  5. Elza: Tienes razón, poner tu confianza absoluta en un libro es ya una muestra de resignación, de derrota. Aunque a veces no me gustan la forma y la intención de estos libros, de autoayuda, debo de admitir que en algunos lugares de ellos he encontrado cosas geniales, pero creo que es más casualidad que intención del autor, y solo en pocos de ellos.

    Saludos y cuidate mucho.

    Dana: Es cierto dana, el niño perdido es pretexto de las fuerzas originales que poblaron la psique de la temprana infancia y que la socialización sublimo, despertarlas es necesario para que nos ayuden a enfrentar viejos problemas que vienen con nuevas mascaras. Ayer vi una película que se llama “Esfúmate Fred” (Drop Dead Fred), una comedia de los 90 de bajo presupuesto y pobre dirección, pero es valiosa porque en ella se pueden ver muchos de los elementos que conllevan el reconocimiento y rescate del niño herido, te la recomiendo.

    Saludos y también te mando un gran abrazo.

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