diciembre 18, 2006

La responsabilidad (Parte 2 y ultima)













En esencia el universo carece de divisiones, no hay fragmentos y una totalidad, sino solamente una totalidad que es igual a si misma. La realidad proyectada como divisible es entonces solamente una argucia, un orden explicado que es precedido por un orden implicado, según los conceptos de David Bohm.

Sin embargo nuestra esfera de existencia sólo es posible en esa ilusión, únicamente podemos contemplar un mundo escindido, lo cual no excluye que supongamos la inmanente unidad del universo.

Por eso, aunque no nos lo parezca, Gibran tiene razón, “El justo nos es inocente de los hechos del malvado” porque ambos están enlazados en un nivel implícito a la experiencia común, “Porque ellos se hayan juntos frente a la faz del sol”.

En un cuento de Borges se relata la rivalidad entre dos teólogos, uno de ellos logra, sin premeditarlo, que el otro sea acusado de hereje y sea quemado en la hoguera. El acusador vive largo tiempo hasta que, en algún lugar, dentro de una choza, es muerto por la fulguración de un rayo y el incendio causado por este. Cuando llega al cielo se da cuenta, o más bien el autor se da cuenta, que para la divinidad él y el reprobó son la misma persona.

En un mundo en donde todo esta concatenado, el tema de la responsabilidad se complejiza de manera monstruosa, aquí una acción premeditada o no, tendrá infinitas repercusiones en el todo existente, “Decir si a un momento es decir si a toda la existencia” se comenta en un dialogo de la película Waking Life de Richard Linkalter, de esta manera no resulta exagerada la afirmación de Sartre cuando dice: “...al elegirse [el hombre] elige a todos lo hombres”.

La razón de dicho fenómeno es lo que se ha tratado de explicar, en un nivel aparente los individuos están separados y sus lazos son limitados, en un nivel esencial no existe tal separación, y por lo tanto el enlace es un concepto superfluo. Pero este nivel esencial se manifiesta en el aparente de forma que todo lo fragmentado guarda una correlación imprecisa con la totalidad.

Como en una inmensa tela de araña, una acción cualquiera perturba el orden de la imbricación completa. Así que nuestras acciones guardan relación con cada suceso en el universo, no sólo en el espacio sino también en el tiempo, y nuestra responsabilidad se torna inmensa ante tal situación.

Volvemos entonces al argumento de Kundera, en el se explica que el hombre es responsable aun de lo que hace sin total conciencia de las consecuencias e implicaciones, sin embargo en el marco que se ha planteado, toda acción, por más mínima que sea, acarrea consecuencias a todo el universo y a su vez cada suceso en el cosmos nos afecta de algún forma. Camus dice en boca de su personaje Stepan que “La libertad es una cárcel mientras haya un solo hombre esclavizado en la tierra”.

La inocencia es ya un asunto sin sentido, pues nadie es inocente de nada, todo hombre es culpable del universo entero. Inútil que nos devanemos es especulaciones acerca del alcance de una labor, su limite de acción esta al mismo nivel que cualquier otra, es infinito.

Solemos rechazar a quien ha sido marcado con la insignia del reprobó, pensamos que es un ser ruin quien ha quebrantado el orden estable y ha sucumbido a la sombra del mal, no nos damos cuentas de que la falta de cualquier hombre es también nuestra propia falta, de que el mal existente en un sujeto es el mismo mal que se esconde en nuestra persona. La inocencia no existe. Basta haber nacido para cargar con los pecados de la humanidad entera.

Pero no se trata de crear una conciencia culposa en el ser que se sabe infinitamente sujeto y objeto de influencia, dice Kundera que habría que arrancarse los ojos ante el testimonio vivo de nuestras acciones, y en cierta manera es correcta esta petición, pues el hombre vive desatado de todo lo que le sucede, se cree único e irresponsable. El que se sepa responsable del universo confiere al sujeto una nueva visión de su propia existencia, le es imposible juzgar a alguien sin antes juzgarse a si mismo, y si la otra persona merece un castigo, tendrá que reflexionar cuál ha sido el papel del entramado entero de relaciones. No hay acción que no sea una reacción.

Dije que dudaba de la aporía eleática, que mi sentido común no la apreciaba, pienso que lo mismo puede suceder con los argumentos que acabo de esgrimir, el que seamos responsables de todo, en realidad no tiene sentido, es algo irreal, pero el que la aporía no me convenza no disminuye su validez, y el que la idea de la culpa universal parezca insensata no quiere decir que no sea verdadera. Al fin y al cabo nuestro mundo es lo que pensamos de él, lo construimos al intentar percibirlo, eso no significa que el universo sea tal como lo vislumbramos, al contrario siempre puede ser de forma totalmente distinta. Esa realidad velada a nuestros ojos es en donde la hipótesis aquí tratada puede cobrar cierta relevancia; pero no nos engañemos, el que algo este negado a nuestra vista no quiere decir que no cobre influencia en nuestra esfera de experiencia, a veces lo hace sin que seamos concientes de ello, por lo menos el que algo sea concebible en términos abstractos es ya señal de su veracidad.

No se mueve la hoja de un árbol sin que seamos participes de ello, la destrucción y la construcción del universo se intuyen en la palma de nuestra mano, empero no somos omnipotentes, somos parte de aquello que si lo es, y que nos ha hecho a su imagen y semejanza, pues lo de arriba es igual a lo de abajo. Dios, le llaman algunos, yo prefiero el nombre de Eternidad, reina frió y solitario en los confines de nuestra percepción del mundo, de él venimos y hacia él nos dirigimos en un extraño sueño, y es tal nuestro destino que no hay escisiones entre la divinidad y cualquier fragmento del universo, aquel que se crea único y diviso ha de saber alguna vez que bajo esa condición nadie es más que un mono sobre la palma del Buda.


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La injusticia

El destino ineludible



7 comentarios:

  1. Estas dos entregas de "Responsabilidad" es de lo mejor que he leido en mucho tiempo. Te felicito por tu lucidez y el maravilloso uso que le das a las palabras, y te agradezco porque justo este tema me ha estado rondando mucho ultimamente y tu texto me facilita mucho su reflexion. Que bueno contar con tus letras y con fragmentos de tu mente, Alejandro. Un abrazo agradecido.

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  2. Gracias a ti por darte el tiempo de leer estas cosas que tanto me perturban, la infinidad es un tema fascinante, la ilusión del mundo no lo es menos. Tal vez mi propio sentir sobre estos temas se reduzca al famosos sueño de Chuang Tzu, quien alguna vez se soñó como una mariposa, y al despertar se vio ante la incertidumbre de no saber si el era Chuan Tzu que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba que era Chuang Tzu.
    Este sueño es clásico, se le parece un sueño de Jung, en él, este famoso analista, soñó que se encontraba frente a un yogui, el cual estaba en posición de flor de loto, en estado de meditación; cuando Jung, en el sueño se acerco al monje pudo ver claramente que el rostro era igual al suyo. Despertó. Entonces concluyo que el yogui había soñado y él, Jung, era su sueño, en cuando despierte el monje - pensó Jung - he de desaparecer.

    Saludos.

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  3. Anónimo12:12 p.m.

    Una pregunta Alejandro, estabas agradeciendo a Azul caleidoscopio por su comentario, plasmando más información o tratando de demostrar algo?, por que al parecer tratas más de demostrar lo que sabes que lo que sientes.

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  4. Creo que las dos cosas están implícitas, para ser sincero creo que si soy muy presumido, cierta arrogancia en mí ha pesado durante mi vida, es un limite que no he podido vencer, por otro lado este defecto no implica que no este profundamente agradecido con quien comenta en este espacio, pues al hacerlo me permite sentir que comparto algo, esto lo hace al compartirme algo de si. Las situaciones siempre son paradójicas, nadie busca ni logra un solo objetivo. Yo me propuse hablar sobre lo que sentía, agradecer a Azul su comentario, mostrándole lo que su comentario me hacia recordar y pensar, si la soberbia que me invade mostró su sombra abyecta, confió en que sucedió a pesar de mi, sin embargo también es mi responsabilidad y habré de asumirla como tal.

    Saludos, y sinceramente te agradezco la apreciación.

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  5. Gracias por tu análisis impecable.
    Intentaré aprender de tí el esfuerzo de poner en palabras lo que pienso...
    ¿Te importará que te linkee?

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  6. Pues yo creo, porque lo percibo asi, que eres generoso al compartir y muchas veces explicar tantas cosas que a todos nos perturban y no sabemos como expresar, que tu respuesta a anonimo es humilde y sabia ante la soberbia del juicio que impone y separa y que aunque tengas sombra cada dia la iluminas mas porque le tienes menos miedo a la verdad que una gran mayoria. Pura percepcion ficticia mia pero que siento verdadera. Saludos.

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  7. Huella de perro: Gracias a ti por interesarte, veras que esto únicamente es cuestión de persistencia, saber como decirlo es algo muy personal, eso es el estilo, saber que decir se construye a través del acto de escuchar a los demás, hombres, libros y demás cosas. No hay cuidado si me brindas un espacio en tu propio espacio, al contrario.

    Saludos.

    Azul: Gracias Azul, ante esto solamente puedo agradecer profundamente tu apreciación. Saludos

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