febrero 09, 2007

El carácter social


La esencia del hombre, es decir aquello inherente a su naturaleza, que no ha cambiado a través de su evolución, es esa capacidad y necesidad por formar sociedades, regidas por instituciones siempre orientadas al mejoramiento de las relaciones entre sus miembros. “El hombre implícito en la sociedad, por el hecho de su génesis y su carácter, es social, aunque no obstante siga siendo, en cierto sentido, un ser autónomo” (Roguinski)

Es conveniente hacer hincapié en otras dos anotaciones que Adam Schaff (en Roguinski) hace con referencia al elemento social en el individuo:

1) “…las relaciones sociales, debido a la interpretación de la conciencia social predominante, forman al individuo que nace y vive dentro de una sociedad dada […] las relaciones sociales crean al individuo.”

2) “…la personalidad de hombre, justamente porque posee un carácter social, no es dada, sino que se hace: es un proceso.”

De acuerdo a estas ideas, que se aceptan casi sin replica, el ser humano es un ser social en esencia. Pero si esto es aceptado, habría que consentir también una hipótesis complementaria, es decir, que la sociedad es por esencia humana.

La sociedad como producto de lo humano podría ser, entonces, susceptible a ciertos trastornos en la relación que forma con su medio, que esta integrado por las estructuras institucionales que la sustentan, por las personas que la reflejan y por el medio natural que la contiene. Trastornos semejantes a los acontecidos en el medio humano individual, que son de por si formas de comportamiento, y que dependiendo de las normas sociales se les ha de denominar como normales o anormales.

Estas formas de comportamiento a las que se hace referencia incluyen lo que en la civilización occidental se nombra como enfermedades mentales, al respecto Thomas Szasz dice:

Lo que la gente llama en la actualidad enfermedad mental, especialmente en su contexto legal, no es un hecho sino una estrategia; no es una condición sino una política; en resumen, no es una enfermedad que posee el supuesto paciente, sino una decisión que toman aquellos que le llaman enfermo mental acerca de cómo actuar con respecto a él, le guste o no.

Si la sociedad es en esencia humana, y esta formada por acuerdos y relaciones que son característicamente humanos, es probable que pueda presentar, en su estructura interna, signos semejantes a los observados en comportamientos individuales e incluso se podría hablar de una personalidad social y por consecuencia de una patología social, por usar algún termino.

Un ejemplo claro de esto se encuentra en el trabajo de Erich Fromm, el habla sobre el concepto de carácter social y dice:

¿Que se entiende por carácter social? me refiero, con ese concepto, al núcleo de la estructura de carácter compartida por la mayoría de los individuos de la misma cultura, a diferencia de carácter individual, que es diferente en cada uno de los individuos pertenecientes a la misma cultura.

El carácter social, tal como lo plantea Fromm se refiere a un conjunto de actitudes y comportamientos que trazan formas de socialización y que sirven para el mejor funcionamiento de una sociedad cualquiera, estos comportamientos estarían mediados por los medios de producción adyacentes a la situación económica, y dichos comportamientos serían introyectados de alguna forma por los sujetos pertenecientes a la sociedad en cuestión.

Así que Fromm se pregunta ¿Puede estar enferma una sociedad? y esta pregunta tal vez fue respondida en un trabajo anterior del mismo autor al hablar acerca del síndrome de decadencia. En su libro traducido con el titulo El corazón del hombre Fromm expone tres tipos de comportamientos que él cree son inherentes a la cultura contemporánea, éstos son la necrofilia, el narcisismo y la simbiosis, es decir, la búsqueda de la muerte, la inversión libidinal hacia el yo y la dependencia desmedida o apego.

Existe una relación dialéctica entre el hombre y la sociedad, así como la sociedad penetra al hombre a través de la introyección de la cultura, el hombre imprime su mácula en el aparato social. De esta forma la correspondencia de la llamada enfermedad mental termina por convertirse en una manifestación tanto del carácter individual como del carácter social.




3 comentarios:

  1. Es interesante la idea de una sociedad enferma y coincido, la necrofilia, narcisismo y simbiosis ya son comunes denominadores. Yo agregaría un trastorno de integridad corporal (si no me falla la memoria con el nombre)

    Saludos

    - Graif
    www.zerstorung.com

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  2. Saludos Graif, oye me gustaría saber más sobre eso que llamas “trastorno de integridad corporal”, puedo hacer inferencias pero seguro no es lo que creo. Ojala puedas ampliar la información o pasarme alguna referencia, te lo agradecería mucho.

    Hasta luego.

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  3. A su decir, la "comunidad" Geek será un conglomerado necrófilo, según los términos de Fromm. Un saludo

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