marzo 09, 2007

Lo primero es el amor…





















Lo primero es el amor, o quizás no siempre, pero seguramente lo primero es el amor. El anhelo incierto de encontrar una noche su piel, de degustar su olor lentamente como un bocado largamente deseado, de oír su voz y saber que su boca es el paraíso sólo en sueños dibujado.

La alegría de encontrar sus ojos tirados en el camino, y levantarlos suavemente para llevarlos a un rincón cercano y acariciarlos, y besarlos, y mojarlos con lagrimas que ya no se sabe de cuando se tenían guardadas. Lo sucesivo arrancándonos la lengua, destrozándonos el corazón que, según dicen los poetas, es dueño de razones indecibles.

Un paseo en una lancha de paseo. Un café solitario y la simple necesidad de estar juntos.

Después viene el cansancio, la desdicha de lóbregos jardines, el hastió royendo los pies a cada paso. La luna de enfrente iluminando el rostro que ya no es amado.

¿Cuándo fue que se instalo este mutismo infausto?

Las mascaras del miedo destruyeron lo que en un instante se había creado. Yo no soy real, ni lo es el mundo que persiste a mi lado. Pero la sombra imprecisa, proveniente de algún rincón olvidado, vendrá a mí, romperá mis huesos en un momento inesperado y me devorará, como devoran los demonios a los hombres que han pecado.

Yo no soy real, ni lo es este sueño que he soñado, pero la tristeza no distingue entre lo inmanente y lo creado.


5 comentarios:

  1. Las mejores "reflexiones" que con desgano defino asi lo que has hecho, son las que pueden transportar las ideas y concepto a un plano literario, libre de adornos que pudieran llegar a ser innecesarios, y ademas el otorgarle a la idea el protagonismo total.

    me encanto!

    saludos.

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  2. Gracias por tu comentario. Te comparto que por lo general pretendo que mi prosa sea sencilla y clara, aunque el barroquismo me envuelve muchas veces, supongo que con el tiempo ese error se ira haciendo cada vez menos patente.

    Saludos.

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  3. Anónimo2:50 p.m.

    Hace poco recibí un correo con tu dirección al final, la curiosidad me conecto hasta este ciber espacio, como diría alguien importante para mi "no es casualidad", que haya llamado mi atención este escrito de lo primero es el amor, me parece muy bueno y resume lo grandioso que es el AMOR; y confieso a mi me paso lo mismo, tuve miedo, miedo de perderme en sus ojos, en sus hermosos ojos, en sus cejas perfectas, en su sonrisa, en su perfume. Y ahora estoy solo, sintiendo un enorme vacio, porque sus sentimientos cambiaron y los mios no, aún no la puedo olvidar, aún la amo igual que hace años.

    Espero seguir revisando tu página, es interesante. Gracias por decir de manera tan presisa, lo que otros no podemos.

    Atentamente: Armando

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  4. Gracias a ti Armando por darte una vuelta por este lugar. Tienes razón no existen las casualidades, todos somos parte de una trama que nunca lograremos descifrar, lo mismo sucede en el amor, a veces sencillamente una luz se apaga en cierto corredor y de alguna manera sabemos que todo ha cambiado. No podemos cambiar el pasado, pero dice Szymborska que el libro del destino esta siempre abierto a la mitad.

    Saludos

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  5. Anónimo11:45 a.m.

    Es cierto, no podemos cambiar el pasado, y eso también duele, ¿qué podemos hacer?, simplemente aceptar nuestros errores y aprender a vivir con ellos, aunque eso nos cueste la felicidad que sólo en breves momentos (y con una persona) se ha podido vivir.

    Sólo espero que en las páginas del libro de mi destido se vuelva a enamorar de mi, como yo lo hago cada momento de mi vida.

    Atentamente:
    Armando

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