junio 25, 2007

La mascara y la sombra



Foto de José Luís Rosas Villicaña


La palabra mascara se refiere a cualquier artificio que tiene como propósito ocultar el rostro del individuo, la raíz francesa masque le proporciona una doble significación, por un lado es aquello que cubre el rostro, lo que se interpone ante él, y por otro es lo que le permite transformarse.

La mascara en la psicodinamia individual representa todos los aspectos ideales del sujeto que la porta y se forma a partir de la interacción del hombre con el medio social, las varias relaciones van estructurando características que se suponen favorables para la interacción social. Freud la llamo superego, Jung persona y Perls top-dog, conceptos que por supuesto difieren en ciertas características.

El rol social define satisfactoriamente el concepto de la mascara. La persona, en el sentido junguiano, se puede reconocer prestando atención a aquellas características propias que nos son agradables, aquello que ejercitamos continuamente, en lo que nos creemos capaces y por lo que estamos orgullosos. Cabe mencionar que la identificación desmedida con la mascara impide al sujeto contactar otras características de sí mismo, convirtiéndolo en un ser rígido e insensible.

La mascara regularmente se opone a otro concepto psicodinamico, la sombra. Jung caracteriza a la sombra como las propiedades ocultas del sujeto, las fracciones no aceptadas por ser moralmente inaceptables. La sombra corresponde, en parte, al inconciente freudiano, en donde las pulsiones reprimidas se encuentran encerradas y encadenadas.

Sin embargo, la sombra es parte fundamental del individuo, en ella se encuentra la energía necesaria para afrontar el cambio y la reestructuración, fenómenos constantes en la vida del ser humano. El hombre ha de aceptar su sombra si pretende desarrollarse, de otra manera ésta lo consumirá.

La forma tacita de interactuar con la sombra personal es a través de la proyección, es decir, el acto de imbuir a los objetos de un remanente subjetivo. La proyección en este caso es de tipo negativo. Todo lo que se odia, se desprecia, se teme, es parte de la sombra personal. Campbell alude a que la sombra es representada a menudo por un individuo del mismo sexo con atributos que se consideran deleznables. Lo que no nos agrada de los demás es nuestra propia sombra y, por lo tanto, somos también nosotros.

A mayor identificación con la mascara, es decir, mientras más orgullosos de nuestros atributos, más oscura es la sombra que reprimimos. Y esta sombra, por otro lado, es indestructible y todopoderosa, en algún momento, si no es aceptada por el sujeto, se manifestará de manera demonizada.

Si la identificación con la persona es característica de las neurosis, la misma identificación con la sombra da parte a las psicosis.



9 comentarios:

  1. Anónimo5:41 a.m.

    ola
    bueno llegue a tu blog, buscando el parecer de berman acerca de la idea sobre la alquimia de jung...
    y me gusto mucho tu forma de escribir, bastante clara. y seguramente el resto de los ensayos o artículos deben de ser bien interesantes, sus títulos llamaron mucho mi atención, pero como debo seguir estudiando... en otra ocasion visitare tu pagina.
    eso, me dieron ganas de postear.
    que estes bien.
    NAT.

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  2. Bueno, eres, por supuesto, bienvenido.

    Saludos.

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  3. No estoy muy de acuerdo, pero me faltan datos para comentar, qué libro me recomiendas de Jung en donde ponga de forma clara su visión de la persona (máscara, sombra etc?

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  4. La verdad no he leído los textos de Jung que hablen sobre el tema en específico, pero hay otros textos que han sido bastante explicativos, mira te pongo la bibliografía de tres de ellos:

    Sharp, D. (1997). Lexicon junguiano. Chile: Cuatro vientos

    Zweigh, C y Abrams, J. (2004). Encuentro con la sombra. España: Kairós

    Vázquez, A. (1981). Psicología de la personalidad en C. G. Jung. España: Sígueme

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  5. Interesante tu blog, muy bueno, no había visto un blog así.
    buena foto, muy buena.
    Felicidades!

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  6. muchas gracias!
    mañana tengo prueba de esto entonces me sirvio bastante para entender más la materia jeje
    una pregunta: qué pasa si nunca aceptamos nuestra sombra? se manifestará solamente proyectándose al resto o hay también otras formas de manifestación?
    gracias

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  7. Si la sombra es reprimida y/o negada tendera a manifestarse de forma violenta, ya sea en la proyección clásica, es decir en la proyección cotidiano y en los sueños, o en avisos más concretos, como en lapsus, acting out’s, enfermedades diversas e incluso accidentes.

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  8. Anónimo9:16 a.m.

    Hola, estuve leyendo tu texto y lo encontre bueno, pero hay un pequeño error. La mascara de Jung no viene del vocablo frances masque, sino del vocablo griego persona, que es la mascara que usaban los actores en los teatros. Esto es importante porque esta mascara permitia a los actores transformarce en sus personajes porque nadie los reconocia con ella, ya que les cubria el rostro completamente y les modificaba la voz mediante un silbato. Si bien no es incorrecto decir que la mascara de Jung tiene relacion con masque, es mas adecuado decir que viene de la raiz griega. Incluso Jung tiende a hablar mas de persona que mascara.
    Saludos

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  9. "Persona" no es una palabra griega, en realidad es una palabra latina que, como tu dices, denomina a la mascara que usaban los actores, por la cual, a través de un orificio, su voz resonaba en todo el escenario. Es una forma de la palabra "Personare", también latina, que significa "resonar".

    A su vez estas palabras se relacionan, ahora si, con la raíz griega "Prósopon" que quiere decir "cara" y con la raiz etrusca "Phersu" que denomina la mascara de los actores.

    Saludos

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