junio 29, 2007

Sobre la estadística


En la universidad me enseñaron estadística, herramienta, decían, imprescindible para cualquier psicólogo, las operaciones eran sencillas, recuerdo que me era simple en los primeros semestres. Luego todo cambio, nos dijeron que lo que habíamos aprendido lo hacia mejor un programa de computadora, el SPSS, y nos enseñaron a usarlo. Ahí empezaron mis problemas, ahora he olvidado las mayoría de lo que se me enseño en esas clases y llevo años sin abrir el SPSS. Aunque divertida, la estadística siempre me pareció una exageración, nunca pude relacionarla con lo que sucedía en la realidad, cómo es posible que un grupo de diez mil personas representarán a la población del Distrito Federal en donde hay alrededor de nueve millones de habitantes. Si bien es cierto que es útil esta rama de las matemáticas creo que su propósito radica en la invención de la realidad más que en su descripción. Como la democracia, su campo es la imprecisión.

Veamos dos citas que, quizá, validen mi afirmación:


La falacia del cuadro estadístico estriba en que es unilateral, en la medida en que representa sólo el aspecto promedio de la realidad y excluye el cuadro total. La concepción estadística del mundo es una mera abstracción, y es incluso falaz, en particular cuando atañe a la psicología del hombre

C. G. Jung


Desde el punto de vista de las estadísticas, si una persona recibe mil dólares y otra persona no recibe nada, cada una de esas personas aparece recibiendo quinientos dólares en el cómputo del ingreso per cápita.

Eduardo Galeano



8 comentarios:

  1. Hombre, yo como casi-ingeniero de telecomunicaciones te puedo decir que , la mayoria de los cacharritos e infraestructuras que utilizamos cada día funcionan razonablemente bien gracias a la aplicación de la estadística.

    El problema está en utilizarla en ámbitos tan inabarcables como la sociología, la psicología o la economía, en los que la interpretación de los datos goza de una "flexibilidad" tal, que cada uno puede obtener de ellos lo que más le convenga.

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  2. Tienes mucha razón, y estoy de acuerdo en que el problema es usar estas mediciones cuantitativas a fenómenos esencialmente cualitativos, es como querer encontrar la cuadratura al círculo.

    Saludos.

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  3. angel elias7:01 p.m.

    yo a esa señora apenas la conozco. Aunque todavia me dan escalofrios sus nuemreos y sus calculos. Soy mas cualitativo e impresisamente certero. Que calculador.
    www.angelgt.blogspot.com

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  4. Me parece que todo lo que dices es una muestra de ignorancia, yo he estudiado estadística los últimos 4 años de mi vida, y te puedo decir que es una de las ramas de la ciencia con mayor aplicación en diversos campos. Tú dime de cual quieres saber.

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  5. Efectivamente mis comentarios surgen de la ignorancia, eso es de lo único que puedo estar seguro como hombre, de aquello que se escapa a mi entendimiento. Mi critica a la estadística es superflua, pero aun así creo que al menos en su aplicación a los campos sociales, el recurso estadístico únicamente atañe a los hechos que acaecen de forma regular y, de manera axiomática, descarta todo resquicio de extrañes. El mundo que propone tal recurso es un universo promedio de acontecimientos, obliterando lo que no descansa en los parámetros predichos. Por lo tanto, la realidad estadística es un fragmento depurado de lo real, una realidad empobrecida. Dime entonces cómo aplicar la estadística al estudio del espíritu humano, a la mente; cómo regular los sentimientos en un cuadro de porcentajes, pero dime cómo hacerlo sin destruir su esencia, sin cosificarlos, y después dime como aplicar la estadística al estudio de la patafisica, de la heterología, al desentrañamiento de lo que nunca ha existido, de la maravilla de lo increado. Respóndeme, censor escrupuloso, cómo aplico la estadística al estudio de Dios.

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  6. La ciencia se pretendió, en cuanto se consideró ciencia y 'moderna', ciencia deductiva. En realidad el conjunto de conocimientos que la ciencia tiene no son más que un conjunto de inducciones que se apoyan unas en otras. La ciencia dice ahora de sí misma ser 'hipotético-deductiva' nominación que no es más que el reflejo del deseo de que cada uno de los nuevos datos se integre en el conjunto de inducciones cosoportadas. La estadística, y sobre todo la aplicada a ciencias sociales, parece la herramienta que pretende dar justificación a la angustiosa necesidad de convertir nuestro aproche al mundo de inductivo en deductivo.

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  7. Cuando era pequeño (8 ó 9 años) mi padre me explicó una palabra. No recuerdo cuál era, y ninguna me encaja con la definición que me dió. Pero ahí va:
    Se trataba de una forma de gobierno en que todas las opiniones, incluso las minoritarias, incluso las sostenidas por una sola persona, eran escuchadas.
    crecí creyendo que era una forma de gobierno, o una teoría política existente. Ahora ya no sé, pero desde luego, la estadistica, desde ese punto de vista, es el diablo.

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  8. Totalmente de acuerdo. Oye esa palabra de la que hablas no será Democracia, porque a mi también me contaron ese cuento. Luego crecí y pues preferí cuentos menos ingenuos, como los de Andersen, los hermanos Grimm o Perrault.

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