septiembre 10, 2007

El desazón



Unas palabras certeras y todo termina, todo lo que creías importante se desmorona y se dispersa como un viento moribundo, como tempestades de aves volando sin rumbo preciso. No sabia, o no me atrevía a saber, que mis inquietudes eran subterfugios, que mis pasos se mantenían estáticos en la espera de un destino que nunca habría de llegar, de una utopía que era herramienta del miedo a caminar, del pavor insulso que sufren los hombres cobardes.

Hubo cosas que no aprendí y cuya sombra ahora me atormenta, como al culpable antes del patíbulo: el corredor estrecho, la luz mortecina, los cristales empañados y un frió navegando entre las profundidades de la carne. Presiento que vagas imágenes inundan el contenido de mis pesadillas.

Siempre fui un fracasado, pero creí triunfar en algo, en una sola cosa, mi orgullo secreto; no sabía, o no me atrevía a saber, que aquello no era en verdad relevante; y que además también en ello, en el objeto de mis divagaciones, el fracaso había tendido, con sigilo, su mano oscura y deprimente.

Hay lugares que los hombres no debieran frecuentar, la tristeza por ejemplo, esa materia que se extiende por la sangre tórrida, por el caudal en el que la vida transita; y de repente la sustancia pálida se apropia de aquel espacio venial, de aquella intimidad sangrante. Hay lugares que los hombres tienden a imitar, a convertir en suyos, y se pierden y se regocijan en su extravió.

Siempre pensé que la noche era perpetua y no fui valiente, no abrí los ojos. “Eres el perfecto ejemplo de la ignorancia culta” alguna vez me dijeron, no pude desmentirlo, aun no puedo hacerlo (como no he podido desmentir tantas otras palabras), quizás porque es verdad, quizás porque un dolor menguado inunda lo visceral de mi carne cuando pienso que esas palabras me describen perfectamente. Todo en lo que creía lo voy perdiendo lentamente.



4 comentarios:

  1. Stavrogin10:40 a.m.

    Qué buen texto...

    Si te digo la verdad, descubrí este blog a través del tag "marxismo" que dejaste en tu otro blog, el de la coctelera. He leído muchos de tus posts y, sinceramente, creo que es muy notable tu tendencia hacia la sencillez, la claridad, la espontaneidad y la lucidez.

    Siempre serás una persona culta, pero espero que poco a poco vayas asaltando el falso ídolo de la erudición para alcanzar las cimas de la sabiduría. No es un trayecto fácil, desde luego, pero tampoco admite marcha atrás.

    Vaya desde aquí mi enhorabuena por el camino elegido y mis ánimos para que no lo abandones.

    Un saludo

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  2. Desazón sinónimo de: pesadumbre, congoja, sinsabor, pena, tormento, sentimiento, remordimiento, desesperanza....
    demasiado sensaciones juntas para un solo día.

    “unas palabras certeras y todo termina”
    que buena forma de comenzar...

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  3. La evolución de una persona consiste fundamentalmente en las palabras que desecha.

    E. Canetti.

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  4. Los conceptos de sabiduría o evolución son puramente subjetivos.

    Para cambiar profundamente la percepción de la realidad de algún erudito de la vida no hace falta ser una lumbrera, basta con ponerle a despachar pan o picar piedra ocho horas al día.

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