julio 30, 2009

Lo que pasa


Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo
como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz


Juan Gelman


3 comentarios:

  1. esta fasion su puesi a ese la dedico a todas las pandiolocas de san marcos adios sigan asy x simpre

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  2. Anónimo9:58 a.m.

    MUY BUEN POEMA PERO LA VERADA SE CENTRA MUCHO EN LO MISERABLE O LO NEGATIVO QUE DICEN ???????????????

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