junio 26, 2005

Sobre la verdadera pirateria


Posted by Hello

El ser humano vive en sociedad, es la única forma en que puede existir como tal, y la comunicación constante consigo mismo y con sus semejantes da forma a lo que se conoce como cultura, conocimientos y actitudes con los que el individuo se desenvuelve en su medio.

Esta transmisión constante de “cultura” desencadena el proceso de apropiación y creación de conocimiento, por lo tanto el conocimiento siempre es producto de la cultura en la que se desarrolla, y la cultura a su vez es producto de las formas de relación que existen entre individuos de una misma comunidad.

Cualquier producto de la cultura, cualquier conocimiento en la sociedad no es propiedad de un sujeto particular, sino un bien común de los miembros del grupo humano como tal.

Constantemente hablamos de teorías, de ideas, y estas las atribuimos sino bien a un grupo, si a individuos claves. Por ejemplo, cuando se habla de materialismo histórico se habla también de su creador, es decir Marx, o cuando hablamos de psicoanálisis se dice que Freud fue su inventor. Pero no se toma en cuenta de que estas teorías, si bien fueron desarrolladas por individuos correspondientes con genialidad incomparable, tienen un fundamento contextual en el momento histórico en que dichos individuos vivían, en sus antecedentes teóricos y en los valores morales que en su época eran imperantes. Así, el marxismo, aunque parece la teoría de un solo hombre, es más bien una síntesis de conocimientos “flotantes” que existieron en la época, igual caso es el del psicoanálisis. La idea de que existe la novedad en el conocimiento es falsa, porque lo único de nuevo que es en verdad inédito es la forma de acomodar un conjunto de saberes, populares o no, que dan como resultado algo “aparentemente” novedoso.

Si esto sucede con grandes teorías, también ha de suceder con ideas subjetivas que quizás no tengan tanta trascendencia histórica, es decir, un poema, un cuento, una novela y, esto va al punto, una composición músical, un trabajo videográfico, una marca o cualquier otro producto nacido de la inteligencia humana. Cualquier producto nacido de esta manera no pertenece sólo al individuo que la gesto, sino también a la sociedad que permitió, con su influencia, la génesis del producto en sí.

Me parece que esto es clave en el asunto de la piratería de productos comerciales. Los productores de música y películas se quejan por una parte del bajo costo con el que se venden los productos piratas y que por lo tanto no entran en competencia justa con los suyos, que a causa de que la publicidad, el salario de los trabajadores y los gastos de edición aumentan el coste total de la mercancía original, cosa que no sucede con los productos piratas.

Desde el lado de los empresarios esto es un robo porque atenta con el trabajo que ellos están desarrollando y merma las ganancias obtenidas, exigen por lo tanto castigos ejemplares a quienes distribuyan y/o adquieran productos que hayan sido copiados de los que ellos distribuyen. ¿Pero entonces esto es tan fácil como decir que ellos son los buenos y los distribuidores piratas, los servicios P2P, son los malos?

Me parece que por una parte esta campaña contra la piratería es de por si ingenua, utiliza argumentos morales que llaman hacia la honestidad, ¿pero de verdad ellos, los empresarios están del lado correcto de la moral? Veamos, un disco normal en México, una novedad cuesta entre 150 a 250 pesos, por otra parte el salario mínimo en la capital del país es de 43.65 pesos (unos cuatro dólares), es decir en México la mayor parte de las personas pueden escoger entre comer o comprar un disco o una película original. Por cierto que comer se convierte en un lujo a veces. No es posible que una persona media tenga el capital necesario para darse el lujo de comprar una mercancía de tal costo. Entonces podría no comprarla, seria tan fácil, pero como sabemos esto no es así de sencillo. La maquina mercadotecnica con su publicidad apabullante, no únicamente vende discos, no sólo vende películas, vende una moda, un status, una forma de ser, una personalidad para identificarse; y la gente tan necesitada de escapes, de identidad se cree la promesa de que ese disco, esa película no sólo lo va a entretener sino que, como cualquier propiedad, le harán valer más como sujeto. Esto nunca lo dicen los empresarios, pero se conoce de antemano, publicidad es no exclusivamente promocionar el producto sino implantarlo como una necesidad.

Así que estamos ante un sujeto al que se le ofrece un producto que lo hará mejor persona ante el grupo que le da identidad, sin embargo este producto es muy caro, no hay manera de que lo obtenga original a menos de que se lo robe (por ejemplo los robos constantes de ipods a usuarios del metro de Londres). La otra alternativa al robo es comprarlo pirata, y es que la necesidad no se apaga, renace con cada anuncio en la radio, televisión, periódico, en los espectaculares, el hombre ante el éxtasis de la publicidad. La versión ilegal será mucho mas barata y le proporcionara, si no toda las recompensas ideológicas del producto, si una gran parte. Como dato un disco pirata cuesta más o menos 10 pesos mexicanos, mientras que una discográfica completa (en mp3) esta en alrededor de 30 pesos.

No es posible tener para cubrir las necesidades cotidianas minimas y tambien poseer esa canción que han implantado como imprescindible, pero la vía es ilegal. ¿Quien es culpable? ¿El usuario al que le han convencido de la necesidad del producto, a sabiendas de que a la mayoría le será imposible conseguirlo por el coste original? ¿El distribuidor ilegal que en su más baja categoría lo hace no para hacerse rico sino para sobrevivir? O ¿la empresa que vende sueños y luego los cobra tan caros que los hace inalcanzables?

Por otro lado, la distribución vía P2P, es de lo mas común para los usuario de Internet, así se consiguen discografías completas, películas aun sin estrenar, programas, documentos, etc. pero esto genera obviamente un decremento en las ganancia de las distribuidoras oficiales, así que estas están en una pugna constante contra las redes cibernéticas de distribución ilegal.

Ahora veamos lo que se dijo al principio, toda idea, todo producto de la inteligencia humana, puesto que es raíz de la interacción, es un bien común a todos los miembros de la sociedad. ¿No pasa los mismos con la música que se produce, con los libros que se escriben, con los programas que se construyen, con las películas que se filman? Por supuesto que si, porque aunque haya sido al parecer la idea de un grupo o de un solo hombre, este grupo u hombre no habría podido engendra el producto si no estuviera dentro de un contexto determinado, estos objetos pertenecen no al individuo sino a la sociedad. Cualquiera que pretenda utilizar para si mismo una idea universal, y toda idea es universal, estará coartando la libertad de la comunidad sobre un producto que debe ser aprovechado por todos.

La verdadera piratería no es la de los distribuidores de copias ilegales, la verdadera piratería es la de las grandes empresas que se apropian del resultado de la inteligencia humana, de un objeto que nace de la interacción social, y que despues pretenden venderlo e implantarlo como necesidad con el fin, por supuesto, de ganar dinero, mucho dinero a costa de la debilidad de unos tantos. La moral, sabemos, juega del lado de los poderosos, pero aun así la verdadera inmoralidad no es la de los pequeños distribuidores que necesitan trabajar en un país en donde hay una alta tasa de desempleo, no la de los compradores, la inmoralidad es la de los empresarios, aquellos que se apropian de lo que es de todos y después lo venden a precios que nadie puede pagar, o casi nadie.

Por cierto que no apoyo la piratería, pero me parecen inauditas estas campañas en contra de la piratería, estas quejas empresariales en contra de la distribución ilegal, me parece que habría que replantear el concepto de propiedad, de derecho de autor (¡cuales derechos por dios!) porque están fincados es supuestos erróneos y en convenciones morales propias de un sistema fallido, no pueden sustentarse más que por la fuerza, y espero que esto no sea una próxima herramienta de la empresas contra el fenómeno de la piratería, hijo no reconocido del capitalismo en su forma mas voraz.

junio 24, 2005

La realidad y la hiperrealidad



La realidad, como concepto, es algo que en verdad causa problemas, se piensa que lo que se ve, lo que se oye, lo que se siente etc. es lo que constituye la realidad, pero si comparamos esta experiencia subjetiva con la de otro, el resultado es una falta de acuerdo en, a veces, nimiedades. Nadie percibe la realidad tal como otro lo hace, entonces ¿Cómo podemos decir que conocemos el mundo tal como es? Lo cierto es que lo que se conoce es siempre construcción, nunca objeto, siempre reflejo del sujeto, pero esto no es únicamente un fenómeno perteneciente al mundo individual, la civilización o mejor dicho la especie, como mente colectiva, también construye su propio mundo.

La realidad que vive la sociedad es una realidad consensuada, una realidad que todos formamos para poder coexistir, relacionarnos y crecer como grupo, y también como individuos. Dice R. D. Laing que todo grupo funciona mediante la fantasía, ya que el ser humano es un ser gregario y busca identificarse siendo parte de un grupo, por lo tanto la forma común de interactuar es crear una realidad en la que todos se desenvuelvan y con las que todos estén de acuerdo, esto es, se crea una fantasía y se le asigna el sustantivo de realidad, pero no es la realidad objetiva.

Para Baudrillard existe una ilusión que es el principio del mundo: la ilusión radical. El mundo al principio, para el hombre, es ya de por sí una ilusión, la creación constante, por lo tanto, no es un factor circunstancial sino esencial. El mundo como creación debería estar acabado, pero cuando se le altera, cuando se proyecta sobre el, surge la necesidad de mantener dicha proyección, de algún modo esto permite el crecimiento y la evolución.

Platón veía a esta realidad como el reflejo de otra más allá de nuestro mundo. En ese otro plano existen formas arquetípicas concretas que no representan, más bien presentan las cosas como son originalmente, ese es el mundo de las ideas. En ese lugar – dice Borges- existe un triangulo que es todos los triángulos, un hombre que es todos los hombres, esta la eternidad, el infinito. En esta existencia sólo podemos conocer, entonces, el reflejo de lo arquetípico, la representación, lo inacabado.

Muy similar a estas ideas es la propuesta hinduista del mito de la ilusión de Maya, diosa que con su velo cubre los ojos de lo seres humanos y otorga una visión ficticia del universo, pero no por ilusión deja de ser real, más bien se convierte en una alternativa de lo real, su símil no divino. El hombre no puede ver mas allá de cierta barrera porque los dioses le nublaron los ojos, cuenta el mito precolombino del Popol Vuh.

Por lo tanto, este sueño que todos soñamos, es la imitación imperfecta de algo que nos precedió. Empero esta insuficiencia de forma es una suerte de promesa de que lo que existe es perfectible.

Sin embargo, en el crimen perfecto, dice Baudrillard, el verdadero crimen es la perfección, es decir, la conclusión, lo acabado. Esto es sobre todo verdadero en nuestra época. Lo pueblos antiguos siempre trataban la ilusión con la ilusión, los sueños en los sueños. Los pueblos en la actualidad tratan de perfeccionar la realidad, reducirla a lo verdadero y esa es la más grande ilusión.

El mundo imaginario obtenía su potencia de la seducción (concepto de Baudrillard), contrario a la producción, la seducción no crea, propicia, no destruye, desvía, actúa como un camino hacia lo simbólico en donde las formas pierden su valor y conservan solo su significado. La seducción plantea espectáculo, escenario y un espectador que sea cómplice del engaño. Pero cuando la sociedad busca realizar la realidad ocurre un fenómeno hasta cierto punto antagónico a la seducción y al espectáculo, este suceso es la obscenidad (concepto también de Baudrillard). La obscenidad no plantea espectáculo, no hay ya escenario, no existe distancia entre el observador o lo visible, todo es hiperreal, es la diferencia entre el surrealismo de principio de siglo XX y el hiperrealismo americano de final del mismo siglo. Lo real sin tapujos, tal como es, es más real de lo que en verdad es, como dijera Lipovestky es un proceso porno.

Lo hiperreal conlleva una lógica de representación, de cierto voyeurimo por la verdad, ya no se necesitan esos espectáculos en los que se presentaban culturas extrañas, de la teleserie pasamos al talk show y luego al reality show ¿Quién desea la actuación de unos completos desconocidos cuando se puede conocer su vida tal y como sucede, en tiempo real? El morbo que produce lo real no es más que esa lógica del porno, se pretende arrancar de la ilusión a la realidad, aunque ese intento sea aun más irreal de lo que pareciera, y acabará siendo un intento inútil.

En la era de lo obsceno, de la seducción vista desde el punto de vista de Lipovetsky, ya no hay necesidad de un estado autoritario, ahora todo se logra por persuasión y el principal agente es la televisión y sus contenidos fatuos. El hombre en busca de la hiperrealidad encuentra su mejor herramienta en la televisión. Cabe aclarar que ningún otro medio es tan enajenante. Dice Giovanni Sartori que los antiguos medios de comunicación (periódico, radio, cine) presentaban una imagen que requería interpretación, la lectura del símbolo o los símbolos que lo componían, con la televisión es diferente, la imagen equivale a la verdad, no hay tiempo para pensar, para abstraer, para reflexionar sobre el contenido, el zapping es un reflejo muy veloz, más veloz que el usuario mismo.

El telever destruye la capacidad de pensar de forma abstracta, pero funciona perfecto cuando lo que se quiere es la participación irreflexiva del público en la democracia política. Por eso es imposible una verdadera democracia, porque las decisiones políticas no las puede tomar una masa de sujetos ignaros. Estrategia de la democracia, la igualdad ante el televisor atrofia el sentido cognitivo.

La política se convierte, no ya en un espectáculo, sino en una mofa, todo se presenta, la política se vuelve porno, pero la masa no puede soportar tanta obscenidad así que duda, y esa duda se convierte en humor, no burla ni sarcasmo, sino un humor vació que sólo busca evadir la insoportable realidad.

La obscenidad además se manifiesta en otros ámbitos, como el de la violencia. Los asaltos son a plena calle, las películas son gore, de verdad la violencia se convierte en hard, sin propósito claro, solo una firme intención por presentarla, por presentarla más real de lo que es, de nuevo, hiperreal.

Ante este éxtasis comunicativo el Yo se satura, como diría Kenneth Gergen, y pierde sus referencias, se desquicia, se enfrenta ante una esquizofrenia, multifrenia que lo mantiene desarmado ante su enfrentamiento con el mundo, ya no hay alienación, porque, gracias a lo obsceno, todo esta ahí, muy cerca, y ya no hay barreras, ya no hay límites. El mundo más real que lo real se convierte en una violencia que el hombre no ha sido, ni será capaz de controlar o incluso entender completamente.

junio 18, 2005

El caballero Samael (esbozo para un cuento)

Muchos años habían pasado desde que Samael partió del terruño para adentrarse a los caminos de la aventura, de la magia, de las extrañas criaturas que habitan solo en la mente, y en donde la grandeza y el poder le esperaron durante largo tiempo. Mucho tiempo había pasado desde que un día, sin previo aviso, Samael tomo un poco de ropa, la capa que su madre le confeccionara tiempo atrás, la espada que perteneciera a su padre, un paladín de gran renombre, y el libro de los paladines, joya entre los de su orden.

El padre de Samael había luchado entre las filas que batallaron contra el ejercito de los no muertos al mando de el caballero negro Dumah, esa fue una de las batallas mas cruentas de la historia, los paladines de todas las regiones, junto a soldados y hechiceros, lucharon durante días enteros contra lo innombrable y por fin habían derrotado al casi incontenible enemigo, pero los resultados eran cruentos, gran parte de las ordenes de los paladines fueron diezmadas, los hechiceros perdieron a grandes maestros y junto con ellos gran conocimiento. Pero al menos el mal fue detenido en aquella ocasión.

Después de la guerra el padre de Samael encontró una buena esposa, formo un hogar y su vida era, a partir de entonces, una vida sencilla, dejo atrás su vida de paladín y se dedico al campo. Un día la peste cayo sobre el lugar que habitaba la familia de Samael y su padre murió, Samael aun era muy pequeño y no le quedaron muchos recuerdos de su padre, solo las historias que su madre le llego a contar.

El recuerdo mas feliz de su infancia, lo formaban las lecciones que el maestro espadachín Rafael, también paladín de gran renombre, retirado en ese entonces, le había impartido con gran paciencia. Rafael, diestro en el uso de la espada y en los sortilegios contra los no muertos, tomo a Samael como su aprendiz y le enseño todo lo que pudo. Le enseño el manejo de la espada, los movimientos básicos y avanzados de ataque y defensa, le enseño el valor de una arma, el corazón de ella, y lo mas importante, le enseño cuando usarla y cuando no. Un arma siempre es solo un recurso, pero un recurso ultimo y que debía ser tratado con cuidado.

También le enseño a leer el lenguaje de los antiguos paladines, así aprendió hechizos de curación, de ilusión y de defensa en contra de los no muertos, ensalmos que le ayudarían a proteger a sus semejantes, ese era el fin de los Paladines, ayudar a todo hombre que necesitara socorro, y luchar contra los entes malignos de los que ya solo eran conocidas sus leyendas por viejos cuentos que los ancianos y los juglares relataban.

Fueron tiempos de mucha alegría para Samael, cuando no estaba estudiando o practicando, podía ir a los campos a contemplar las nubes, que siempre parecían cosas que ya eran conocidas, como si lo que hubiera en la tierra, sobre la tierra, también existiera en una forma brumosa haya lejos en el alto cielo. En esos días conoció a Ariadna, una niña de su edad con la que compartió juegos, aventuras en los bosques y más tarde su primer amor. Aridana era una niña de cabellos negros y una mirada penetrante que parecía descubrir todo lo que se propusiera, y en efecto, descubría todo en Samael, le era un libro abierto a ella, pero a el no le importaba, era feliz y nada mas. Ariadna y los sueños de aventuras como un Paladin de la orden eran suficientes para el. No cabe duda eran tiempos felices.

Mas un día, corrió el rumor de que un ejército de no muertos había llegado a los alrededores del pueblo en donde habitaba Samael y se oyeron noticias de barbarie, oscuras leyendas ya casi olvidadas de propósitos oscuros e inimaginables. Aquella vez Ariadana no fue al encuentro con Samael en el bosque, y cuando este, apremiado, fue a la casa de la chica solo encontró muerte y desolación. Ariadna y su familia habían sido victimas del ejército de los no muertos, que bajo el manto de la noche habían entrado furtivos en la humilde casa y habían tomado posesión de los cuerpos de sus habitantes. Samael estaba destrozado.

Dormía poco, comía nada, a veces lloraba largo rato, y estaba solo. Rafael noto la desazón de su pupilo y supo que las heridas del corazón, eran difíciles de curar, el alma que se encuentra desgarrada es presa facial de los males y vicios del mundo y puede pisar pronto el camino hacia el abismo, para repárala hacen falta paciencia y sabiduría pero sobre todo un camino que seguir, un objetivo claro y una encomienda regia que convirtiera esa herida en una oportunidad de crecimiento.

Así noche tras noche Rafael contó a Samael acerca de la montaña en el fin del mundo en donde los hechiceros recogían de un manantial la magia del mundo y tomaban el poder de ella cuidando de tomar solo lo suficiente, porque de otra manera morirían al instante. Le contó de los dragones que surcaban las islas en medio del océano y que hablaban lenguajes nunca antes oídos y que además sabían la historia del mundo, ellos eran los únicos que recordaban como habían sido los hombres antes de los hombres y aun criaturas anteriores que los eones habían borrado del recuerdo de casi todo. Le contó de las oscuras criaturas de los sueños de los hombres, de los no muertos, de los que la orden de los paladines habían jurado proteger al mundo.

Contó las gestas de los grandes guerreros y hechiceros, le hablo de toda maravilla que hubiera visto y hasta de las que nadie había visto nunca. Y entre esas historias el corazón de Samael parecía recobrar cierto vigor y alegría y con el tiempo la esperanza volvió a resplandecer en su rostro, sus ojos brillaban con la promesa de aventura y consolaban su alma las viejas historias que se maestro le contaba.

Entonces una mañana decidió que, en nombre de Ariadna, el también tendría una historia grandiosa, que seria un digno paladín de la Orden y que su nombre seria conocido a través de los cuatro puntos de la tierra. Aviso de esto a su querido maestro. Luego en su casa, espero la noche, beso a su madre en la mejilla, ella yacía dormida, tomo lo necesario para su viaje y cuando aun el alba resplandecía sobre los árboles de primavera, partió para encontrar su propio destino y también para escribirlo en la mente del mundo, en los muros impalpables de la memoria de las cosas que solo los hombres ya no pueden ver.

junio 15, 2005

Opiniones

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.


Juan Gelman

junio 13, 2005

Amor aparente y amor escencial


El fenómeno que constituye el amor siempre ha suscitado varios y divergentes puntos de vista cada vez que se le trata, hasta el punto de afirmar que hay un concepto individual, subjetivo de amor, no se si esto sea correcto pero me gustaría dar una explicación de mi punto de vista de acerca del tema.

Pues bien, yo creo que hay dos tipos diferentes de amor, uno aparente y otro esencial. El aparente es el que todos vivimos como amor, el que soñamos en la vida diaria, en las películas, en las novelas en nuestro acostumbrado consumismo idílico, el amor cotidiano. Este se divide a su vez en dos formas sustánciales, el compromiso mercantil y la indiferencia.

El compromiso mercantil se manifiesta en relaciones codependientes y sus señales claras son los celos enfermizos, el sentimiento de propiedad y la identificación del ser amado con el ego propio es decir la no diferenciación.

La indiferencia por su parte, se refiere a una falta de compromiso en las relaciones, relaciones puramente carnales, sensuales en la que la lujuria es un importante motor, aquí no hay sentimientos aparentemente y una falta de sentido mengua estas formas de relacionarse.

Sin embargo ambos tipos de amor aparente se basan en la presencia del apego, el apego hacia algo que no es pero que parece, el apego a las apariencias. Sobre la naturaleza del apego se ha hablado también mucho y por lo regular se ha llegado a la conclusión de su peligrosidad en la relaciones humanas. El apego surge de la falta de seguridad de los seres humanos, es una forma incorrecta de asirse a una construcción mental propia en busca de una seguridad duradera, pero siempre resulta falsa con el tiempo. La religión Budista tiene como uno de sus objetivos librar al hombre del apego, que lo hace pobre, que lo hace infeliz y lo hace presa fácil del engaño a si mismo y otras pasiones banales.

Por otro lado el amor esencial es un amor desinteresado, un amor universal, tácito e inagotable, un amor como algo ideal, casi imposible, pero solo porque el paradigma bajo el que vivimos instruye a la posesión y el amor esencial es libre. Este amor es difícil de imaginar para quienes vivimos dentro de este esquema de vida que es formado por la sociedad, pareciera como una idea inalcanzable como las que proponía Platón, una utopía.

El hecho es que este amor es difícil porque exige terminar con ese apego y dejarse caer al abismo. El apego sobre todo del Yo es la esencia de la fragmentación del ser.

Entonces hay que volver a analizar ese fenómeno de apego del cual somos victimas. ¿Por qué surge este apego? Por una necesidad implícita en cada ser, por un miedo que a todos nos incumbe, surge porque nos creemos solos, porque es una forma de afrontar dicha soledad y es un paliativo también para olvidarla. El hombre nace solo, crece solo, es solo, por eso no es extraño que busque como solucionarlo. Pero esto es solo apariencia, porque el hombre es parte del universo y el universo es parte del hombre, hay una relación intrínseca entre todo lo que constituye el cosmos, hay una unidad implícita en cada partícula, en cada elemento, en cada ser. Por lo tanto la idea de la soledad es solo una apariencia.

Sin embargo nos sentimos solos, eso es lo cierto, ¿Cómo remediarlo de una forma que no sea el apego? El conocimiento es parte fundamental en esta tarea, el conocimiento de si mismo, del Yo, el saber esa relación de todo con todo, tiene por principio el saber propio, cuando alguien sabe que no esta solo entonces no tiene necesidad de apego, porque la seguridad se encuentra en el continuo movimiento de las cosas.

El apego es, como se dijo, una forma incorrecta de afrontar la soledad, porque no obliga al sujeto a conocerse solo a evadirse a través de relaciones de tipo mercantil o basada en la indiferencia, y esta evasión aumenta el sentimiento de soledad y asi se forma un círculo vicioso del que es difícil apartarse.

Cuando comprendamos que no estamos solos, que no solo somos individuos sino parte de un todo, entonces podremos amar de forma especial, de forma verdadera, pero esto solo podrá llevarse a cabo bajo un nuevo paradigma, bajo una organización social diferente, así que el amor se suma a todos esos fenómenos que no habremos de solucionar mientras no nos conozcamos plenamente con el fin de reformarnos, ya que cabe mencionar que el conocerse a si mismo, el entender el propio yo, tiene como fin el desapego de ese Yo, el conocimiento del origen le resta importancia al origen, entonces se esta listo para un rapatriamiento, para una inmersión en el todo del que somos parte y que es la esencia del amor verdadero.

junio 04, 2005

El poder de la psiquiatria


La sociedad crea enfermos que luego recluye, con la excelente ayuda de los profesionales de la salud mental, es decir, los psiquiatras.

Cooper menciona que: “La psiquiatría clínica, sin embargo, solo es una pequeña parte de un amplio sistema de violencia, de técnicas de normalización, que comienza con el estado burgués, la familia, y atraviesa la educación primaria, secundaria y universitaria, con el propósito de producir y luego reproducir una infinita línea de montaje de idénticas criaturas industriosas que trabajan por algún propósito que tiempo ha fue perdido de vista y que, en primer lugar nunca fue muy visible”

La psiquiatría es una parte de esta sociedad, que esta encargada de diagnosticar quien es dueño y quien no de sus facultades mentales, con esto tiene una función muy importante en la sustentación de la superestructura social, de la ideología, de la política. “La psiquiatría moderna -¿Quién no estaría de acuerdo?- es una institución e ideología poderosa” advierte Szasz.

No se si los planteamientos de Thomas Szasz acerca del papel de la psiquiatría como método de represión sean totalmente ciertos, pero si así lo fueran, serian un hecho en verdad espeluznante.

“La práctica de la psiquiatría institucional, y la de la medicina en general han sido formadas, por lo tanto, cada vez más a través de las Legislaturas, las Cortes y las compañías de seguros”. (Szasz)

Aunque esto fuera un poco exagerado, la psiquiatría, creo, tiene un gran poder sobre la sociedad, sus practicantes pueden decidir quien esta cuerdo y quien no, quien merece ciertos derechos y quien los pierde por sometimiento de un padecimiento.

La crítica que hace Thomas Szasz se refiere al papel represivo del aparato psiquiátrico, y además a la sustentación de sus paradigmas en metáforas literalizadas llamadas “enfermedades mentales”. Pero no es la única ciencia que sustenta esto, también y por desgracia la psicologia apoya a esta idea.

A mi parecer, la psicologia debería de hacer una revisión ética sobre algunas de sus principales ramas de investigación, no porque estén equivocadas, sino porque podrían ser incorrectas para los individuos que componen esta sociedad, porque estas ramas estarían apoyando un sistema represivo que obliga al sujeto a alinearse.

El ejemplo más claro seria el de la psicologia clínica, que no solo apoya, sino que continúa la falacia de las enfermedades mentales, contribuyendo así a la continuación del control hegemónico de la psiquiatría sobre una base ilusoria. Además otras corrientes como la psicopedagogía o psicologia educativa que alienan a los individuos que no son capaces de conducirse bajo la norma que la sociedad impone.

Aunque un caso muy particular es el de la psicologia industrial. Dice De la Fuente que en los últimos años se han hecho numerosos estudios acerca de los efectos psicológicos adversos relacionados con la organización adecuada. Mi pregunta es ¿para que? ¿Para continuar con un sistema de trabajo que hace al individuo comportarse como un autómata especializado en una tarea que a la larga lo aliena de su actividad propia y con el tiempo de si mismo? Habría que preguntarnos cosas de este tipo antes de afirmar las ventajas de desarrollar una rama que funciona aparentemente a favor del trabajador, pero que al final simplemente es una herramienta más de la clase burguesa para la explotación.

junio 02, 2005

Enfermedad, Familia y Sociedad

La sociedad enferma a los que la componen, si el orden social esta en desacuerdo con las potencialidades de cada individuo, si la sociedad impide el libre crecimiento del individuo, este padecerá de trastornos emocionales, ya que su verdadera potencialidad se ve frustrada. El fin del hombre es ser lo que puede ser.

En efecto la sociedad puede ser dañina para el individuo. De hecho la familia, como configuración primigenia de la sociedad resulta muy dañina para el desarrollo de los individuos. La familia monogamica de orden patriarcal esta configurada de tal forma que sustenta la hegemonia de las clases burguesas sobre las proletarias.

La base de la sociedad actual (al igual que lo ha sido a lo largo de la historia) está conformada por lo que conocemos como familia. La familia funciona como núcleo de la sociedad y como sustentadora de ésta. El principio ordenador de la sociedad está dado por las relaciones familiares, no se puede concebir una sin la otra (familia y sociedad). En la familia se concentran todos los valores, toda la cultura, todos los miedos y mas que nada en ésta se reflejan (o refleja) los prejuicios de los que es presa el ser humano y que abundan en la estructura social. La unidad familiar, por lo tanto se convierte en una representación de la sociedad y la sociedad a su vez se puede ver como una familia a gran escala. Ambas son partes estructurales de un sistema, en función de las necesidades de sus integrantes y las acciones que se realicen en una tienen consecuencias claras en el funcionamiento de la otra.

En la actualidad existen numerosos valores morales basados en la creencia de lo correcto y lo incorrecto, estos se toman como reglas y en teoría son acatados por la mayoría de las personas. La honestidad, la justicia, la libertad, el respeto y sobre todo la igualdad son valores ampliamente difundidos y son eje de nuestros comportamientos ante los demás. Me gustaría hablar de la igualdad, porque creo que es uno de los más ambiguos. La igualdad es un precepto que se ha usado y ha tomado auge dentro de la sociedad moderna, concretamente el gran impulso, le fue dado durante la revolución francesa y es un engrane de suma importancia dentro del movimiento socialista. Pero, ¿en realidad puede haber una igualdad entre los hombres? A mi parecer la igualdad es una utopía basada en las enseñanzas religiosas donde se dice que Dios hizo a todos los hombres iguales. Sin embargo, no somos todos iguales, ya que cada uno de nosotros tiene capacidades inferiores o superiores a las de los demás. La semejanza entre unos y otros está en el disfrute de los mismos derechos, todos somos pertenecientes a una misma especie y es un momento oportuno para que el racismo deje de explicar las diferencias entre las personas. Se prodiga la igualdad en todos los ambientes, la religión católica misma, habla de la igualdad entre los hombres, pero en todas las estructuras sociales, incluyendo el clero y la familia siempre existe alguien dominante, el jefe de familia, el sacerdote, Dios, aquél que tiene control sobre sus subordinados.

Así que las relaciones familiares no se basan en la igualdad, se basan en el control y en las relaciones de poder. Generalmente el poder está basado en la economía, el control monetario es la forma mas común de sometimiento, aquel que se encarga de proveer sustento, adquiere derechos sobre sus protegidos. En este caso la familia basa su relación en el sometimiento económico y a través de los años el hombre ha sido el proveedor y la mujer ha sido el fiel sirviente.

Friedrich Engels, menciona en su obra “El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado”, que el matrimonio tiene como principio la posición social de los esposos, así que las relaciones maritales son siempre relaciones por conveniencia. El matrimonio por conveniencia poco a poco se convierte en una relación de prostitución, tanto él como ella adoptan un papel que los une sólo económicamente, esto es más notorio del lado de la mujer. Reflexionando un poco, la mujer no adopta su papel de prostituta por un costo monetario, no alquila su cuerpo por una remuneración económica, se deja ultrajar solo por las migajas que el hombre le esta dispuesto a ceder. Por ello, la mujer es una esclava, sin derechos, ni libertades. Así que esa es la base de la familia, ese es el núcleo de la sociedad, la relación de poder entre el hombre y la mujer.

La familia como la conocemos, con toda su estructura y organización, tiene sus orígenes en la antigua Roma, en donde el padre, jefe de ésta, tenía un derecho omnipotente. Familia, no es una palabra que se refiera un conjunto de valores y sentimentalismos, propios de un pensamiento romántico. En realidad Familia, que es plural de famulus (esclavo doméstico) se refiere al grupo de esclavos pertenecientes a un mismo hombre, y por esto el padre tiene derechos sobre mujer e hijos.

Lo anterior como pequeño referente indica que la familia monogámica causa estragos en el individuo al introducirlo en un grupo perverso que lo obligara a abdicar sus facultades y a subyugar a otros.

Cuando un sujeto esta expuesto a tales atrocidades y reniega de ellas se le llama enfermo mental, se le trata como demente y se le encierra en una institución creada por la sociedad para que no haga daño.

Dice Cooper: “El punto fundamental aquí es el papel de la familia en cuanto a inductora del conformismo, la normalidad mediante la socialización del niño. <<>> equivale en la practica a <> a una persona. De la misma manera, educar a alguien es llevarlo fuera y lejos de si mismo”.

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