septiembre 23, 2005

El narcisismo social


Erich Fromm utiliza el término “narcisismo social” para distinguirlo del individual, mientras que el individual ocurre a nivel subjetivo o en un área muy restringida, la personal, el narcisismo social ocurre en el ámbito grupal, el mismo sentimiento de pertenencia y de grandiosidad y seguridad, la misma hiperinversion en el yo, en la díada en el grupo en este caso.

Para Fromm este narcisismo es una consecuencia lógica del narcisismo individual, se puede decir que al dejar el útero natural, luego el útero social formado por la díada, se necesita cierto reemplazo para esta perdida de relación, así que el individuo catectiza los objetos de su alrededor, a los otros, también, al grupo con el que se identifica y así sus relaciones no son completamente con lo de afuera sino es lo de afuera investido de su propia energía, es decir se relaciona con los otros como con si mismo, en un extremo se podría decir que el sujeto se relaciona con las ideas que tiene con las otras cosas, las otras personas, esto es, se relación con sui pensamientos acerca de, o sea consigo mismo.

Dice Fromm: “Desde el punto de vista de cualquier grupo organizado que quiere sobrevivir, es importante que el grupo este investido por sus miembros de energía narcisista.”

Existen varias funciones del narcisismo social, e igual que el narcisismo individual tiene una parte que es benigna y otra que es maligna, una parte necesaria para el crecimiento y supervivencia del grupo y otra que se torna patológica.

Existe la tendencia del grupo a realizar obras que refuercen sus confianza en si mismo, en su esplendor, en su majestuosidad, por ello los grupos suelen invertir su energía en erigir grandes obras, se dedican a la técnica, con el fin de magnificar su esplendor, pero si este esfuerzo se dirige hacia la guerra entonces el crecimiento se detiene y posiblemente se vuelve maligno en el sentido de que en el afán de creación hay un proceso dialéctico que refuerza el narcisismo pero lo frena al mismo tiempo, sin embargo en la guerra el narcisismo solo es frenado con la destrucción del grupo.

También “una sociedad que carece de los medios para proveer suficientemente a la mayoría de sus individuos, o por lo menos a una gran proporción de ellos, tiene que proveer a los individuos de satisfacción narcisista de tipo maligno si quiere evitar el disgusto entre ellos” (Fromm). Esto es, cuando los recursos son insuficientes para mantener la armonía del grupo se vuelve necesario infundir en los individuos un orgullo malsano hacia el grupo, como fue el caso de la Alemania nazi, de los conflictos entre Bosnia y Servia, de la hegemonía estadounidense y otros tantos casos. El orgullo narcisista sustituye la búsqueda del crecimiento y excluye a quien no pertenezca al grupo.

Fromm menciona que el narcisismo tiene como objetivo el mantener la cohesión en los grupos, ya que en la historia de la humanidad estos han ido incrementando en su tamaño y ahora se tienen países enormes con una gran cantidad de personas y es necesario un medio en que todos lo habitantes de dicho territorio de identifiquen, pero si este narcisismo no es trascendido por el grupo se llegara seguramente a un estado de falta de sentido en el pensamiento acerca del mundo en una falta de razonamiento acerca de los otros, excluyéndolos y tachándolos de diferentes. Un narcisismo de ese tipo solo puede traer degradación hacia quien lo practica.

El narcisismo social es hasta cierto punto necesario, pero debe ser trascendido extendiéndolo, es decir, plantear el grupo como algo que es mayor de lo que se piensa, no en clanes, no en países, no en grupos cerrados, sino a nivel holista, ya que todos son parte de un todo en conjunto, darse cuenta de que no hay nadie que no este en relación con todo lo demás podrá hacer que el narcisismo social se dirija a una totalidad de seres, y entonces si este se desarrolla de forma benigna solo podrá traer crecimiento, desarrollo de los miembro de dicho grupo, es decir de todo lo existente.

septiembre 15, 2005

El rostro vacío del blog


Pienso en una idea: “Quien lee en un periódico lee para el olvido”, claro que no es una idea original, la he leído de un ensayo de Borges, además encontré una cita parecida en un cuento, también de Borges, en dicho cuento el autor mencionaba que los diarios se leían para el olvido (en el cuento Borges no es Borges y este tiempo no es el tiempo del cuento).

La estructura del blog deviene de aquella propia de los diarios, personales y periódicos, es una fusión de ambos estilos en un marco ya predicho por las páginas Web. Hay muchas características que en él convergen, la necesidad de expresión, la soledad, la vaciedad de los contenidos (me incluyo), lo efímero, el voyeurismo, el travestismo y otras tantas que se me escapan. Pero ahora pienso en la idea del olvido, en Borges, el del ensayo y el del cuento, y me pregunto ¿Por qué esta obsesión creciente de escribir en un blog? ¿Por qué necesitamos escribir para el olvido?

Lo primero es la cultura, recordemos que somos el resultado de una sociedad moderna, es decir progresista y acumulativa, de un periodo industrial que incremento la producción a niveles inconcebibles y que luego, por consecuencia lógica, disparo la tasa de consumo de productos. Venimos de una era de consumo material que casi ha devastado al hombre tanto en la esfera física como en la espiritual.

En esta época el consumo ha dado un salto más o menos previsible, con el incremento de la tecnología, que era necesaria para lo producción, con su avance inmarcesible (aparentemente) la tecnología se ha separado tanto de la ciencia como de la filosofía (que es la fuente de la ciencia), esto lo podemos observar en la hiperespecialización de las ramas científicas y en la creación de una población de "científicos" inmersos únicamente en una área muy restringida del conocimiento con el fin de crear tecnología estable.

La filosofía no entra ni de broma en esta nueva era tecnológica, y la ciencia ha quedado relegada a ser un mero peón de la técnica. Así que ahora el consumo material ha dado cabida a un consumo aun más cáustico, el consumo de información.

Vivimos consumiendo información, los datos son un bien de suma importancia, es factor de presunción el nivel intelectual de cada individuo, la cultura (en su definición de producto) es importante como antes lo era poseer un auto lujoso. Se busca información de todo tipo, ya sea libresca, musical, pictórica, arquitectónica y también sobre espectáculos, moda, vida privada, etc. En esta era la información es homogénea, la posmodernidad iguala, en un afán democrático, todos los temas, todos son importantes al fin y al cabo.

Detrás del monitor, las personas consumen, pero en una suerte de bulimia informática, necesitan desechar ese exceso de vacuidad (porque la información sola no es conocimiento ni mucho menos sabiduría). Los más escriben en foros o chatean, pero una gran parte ha visto en el blog el medio ideal para poder soltar esa verborrea que tanto los aturde, imbuidos como están por un grado de ipseidad que rebasa lo antes conocido.

No es justo generalizar, pero si hay que notar una tendencia, se dice que el blog marca un hito en la libertad de expresión, pero la libertad de expresión también es puede ser libertad de desencanto. Que una persona pueda hablar no quiere decir que tenga habilidad verbal, que una persona pueda expresarse no quiere decir que sepa que expresar ni como hacerlo.

Así que descarto el sentido del blog como medio de libertad y creo que es, por el contrario, una cadena más que el sistema impone a la masa. En el blog, y ya antes en los periódicos, las revistas y en los noticiarios, no se busca la liberación de la información, sino el encadenamiento del sujeto a la necesidad de expresarse e informarse. Las personas lanzan post's a diestra y siniestra para decir todo, "estoy cansado" leí una vez y en otra ocasión "hoy no voy a postear". ¿Exhibicionismo mediático? más bien tenacidad del poder político para obligar, a modo de proposición, a que el sujeto exprese oquedad en palabras innecesarias.

En el consumo necesario (pero sin sentido) lo que se busca es la acumulación, pero lo que se logra es la degradación, todo lo acumulado se convierte en inservible, lo mismo sucede con el blog, todo lo acumulado en las paginas virtuales desaparece y se convierte en exceso, sobre una red que vive de la acumulación de excesos, este es el sentido del olvido. Pero el que escribe para olvidar ¿Qué quiere olvidar?

Bueno la respuesta es tal vez más sencilla de lo que parece. Veamos, otro aspecto de nuestra cultura es la obsesión por lo corporal, por la belleza física, por la prolongación de la vida y por el detrimento de la muerte, ya que esto es, en nuestro medio, un signo de desgaste, la misma decadencia que se eleva en el plano del consumo, nuestra vejez nos recuerda que somos mortales y que estamos desperdiciando nuestra condición, por eso la ocultamos.

Pero el tratar de rechazar a la muerte y prolongar la vida es una aberración propia de nuestro tiempo, no es algo natural, ni adecuado. La muerte es el sentido de la vida y su duración es la forma tacita en la cual todo obtiene un fin concreto, inescrutable claro, pero útil en un sentido trascendente. El rechazar la muerte es también rechazar la esencia de la vida, olvidar la vida y cada momento, cada instante, es un recordatorio de que somos mortales y finitos, por supuesto para la lógica del consumo esto es inaceptable. El hombre que consume, consume para la inmortalidad (ilusoria por supuesto).

Y el hombre que escribe para el olvido no hace más que consumir, porque también lee para el olvido, y en cada palabra escrita piensa que puede vencer a la muerte, escribe para no vivir, para no morir, para desechar toda esa información que lo corroe, pero que aun así sigue consumiendo, porque más allá de él existe algo que lo obliga a informar e informarse aunque sea en el vació, aunque sea sobre el vació, mientras otra parte de él lo impele a no morir por medio de la trascendencia efímera de la palabra.

Me pregunto si habrá que volver a los esfuerzo de los simbolistas franceses, si habrá que oír el llamado de Mallarmé a volver la información (ya no tan sólo la poesía) un monopolio, antes que el conocimiento decaiga y con el la sabiduría, tal vez lo veamos pronto, tal vez no.

Pero ante estas fuerzas el hombre no puede ganar, al fin este fenómeno implica no una energía externa sino la energía humana utilizada para su propio control y la destrucción. Yo por mi parte escribo para el olvido, por supuesto, porque soy humano y mi alma es sencilla, por no decir débil, y a la manera de los antiguos espero que el olvido me conduzaca a un objetivo perseguido por cada hombre desde su nacimiento, y corro, junto a toda mi especie, hacia la disolución.

septiembre 14, 2005

Estío


Posted by Picasa


De ese lejano horizonte
no me queda nada más

¿Qué cosas habré tomado?
¿Qué cosas me esperarán?

Las hojas mueven sus cuerpos
bajo el tibio viento estival

y esas penas que tenia
en este instante no están.









septiembre 01, 2005

El individualismo

Hay una idea fija desde el modernismo, desde inicios de la ilustración, una desenfada y hegemónica dominación de la mismidad sobre la alteridad, es decir la exaltación casi magnánima del individuo sobre el grupo. Pienso luego existo, frase universalmente conocida y axioma del pensamiento cartesiano, es mas que una afirmación de la razón como mediador en todo proceso humano, es la apoteosis de la razón del individuo, este ultimo es lo mas importante, todos los esfuerzos a partir de entonces irán encaminados a la culminación de las metas, de los objetivos que tengan como máxima el crecimiento persona, el éxito, hasta hora es una manjar que se disfruta a solas.

Muy diferente es la construcción de una personalidad diferenciada, un proceso de individuación: “De acuerdo a Carl Jung, un proceso de crecimiento personal e integración mediante el cual una persona desarrolla su verdadero centro, o su si mismo, en oposición a su ego. El ego, o la persona, es visto como el centrote la vida consciente, mientras que el si mismo es el resultado de llevar a la mente conciente a una armonía con el inconsciente (Berman)

Se puede ver que es importante la individualidad pero solo como individuación no como individualismo. El individualismo es una condición en donde el Yo se contempla como un ídolo, un símbolo que contiene todas las referencias de posible exaltación, es exagerar la importancia de la individualidad.

Dice Dana Zohar : “En occidente, en pleno siglo veinte, vivimos en lo que puede describirse como una cultura centrada en el yo o centrada en el ahora”. Es una sociedad que pone énfasis al “yo” y el “mío”. El individuo, sus experiencias, su felicidad, son el foco de su atención, esto es la cultura esta basada en el egoísmo y el hedonismo puesto que solo importan lo particular.

Pero este proceso, ya se insinuó, no es nuevo, dice Lipovetsky: “El proceso de personalización procede de una perspectiva comparativa histórica, designa la línea directriz, el sentido de lo nuevo, el tipo de organización, el tipo de organización y de control social que nos arranca del orden disciplinario-revolucionario-convencional que prevaleció hasta los años cincuenta” (p. 6)

Este individualismo que sufre la cultura actual, es muy parecido al narcisismo del que se ha estado hablando, una falta de interés en lo externo, en lo que esta afuera, y una hipercatexia en lo interior, o mas bien en lo propio, porque también es cierto que no importa lo que se es sino lo que se tiene. En una sociedad consumista importa consumir y pierde valor el verdadero crecimiento personal que, paradójicamente, siempre es colectivo.

Pero como lo dijo Lipovestky este proceso, en la actualidad solo es un residuo de la concepción del sujeto en la edad moderna, ya que en esta etapa histórica el hombre era “la medida de las cosas”, el progreso era una construcción personal, importaba solo que el ascenso fuera legal, pero la ley era humana y por lo tanto era presa del error. Un hombre que parecía mas una maquina, pero una maquina real, que era predecible y cuantificable. Tal imagen del yo, se parece mucho a ese ambiente en el que el narcisismo es tergiversado hasta el punto de convertirlo en patológico.

El ideal del modernismo, un yo sacrificado, pero centrado en el ego, se convierte en la ambigüedad de la que es fruto esta conciencia desperada de ipseidad, ineludible mismidad que oblitera todos los discursos que impliquen al otro y obnubila la presencia en la vida cotidiana de lo que esta alrededor.

Esta hiperinversion en el yo causa cierto sentimiento de vacuidad, de fragmentación y desarrolla en el individuo ciertas cualidades que Stephen Jonson (citado por Zohar) deja entrever en la siguiente tabla:

Falso yo. Las defensas que el narcisista crea para hacerse sentir mejor

Confianza en el logro

Perfeccionismo

Grandiosidad-omnipotencia

Orgullo

Acreditación

Autoinvolucramiento

Manipulación y objetivización de otros

Yo sintomático: sentimientos a los cuales estas cualidades hacen surgir

Vulnerable a la vergüenza, humillación

Carencia de valía, autodepredación

Aislamiento, soledad

Depresión, inercia, trabajo, Inhibición

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