abril 30, 2009

Dices que te asusta la enfermedad



Dices que te asusta la enfermedad, pero la malaria mata a tres millones de personas cada año, muere la gente por cáncer, por inmunodeficiencias, por diabetes, por paros cardiacos. La hepatitis arrebató la vida a un amigo y para mi eso fue más grave que una pandemia. Se muere también por impactos, por caídas, por accidentes, el lugar preciso para la tragedia es este en el que te encuentras.

Las personas no hacemos otra cosa más que morirnos, vivir y morir, inexorablemente. Dices que te asusta la enfermedad, el contagio, pero nacimos con la enfermedad a cuestas, morimos de tiempo en tiempo. Somos enfermos de vida, la existencia nos condenó desde el principio. Vida mía, la enfermedad no se contagia, la enfermedad viene de adentro.

(Dice Sabines que la muerte no existe, es cierto, aquello que te formo ya existía y seguirá haciéndolo después de abandonar tu forma; existes unos instantes y partes a un nuevo viaje, germen de la tierra es tu cuerpo, y el polvo del universo te ha formado con su silencio. Tú no has sido y no serás, sin embargo siempre eres, y este momento es eterno.)



abril 23, 2009

La vida viene de arriba



Escucha, la vida es una llovizna tenue cayendo sobre el pasto seco e inservible, ya las nubes se arremolinan sobre tu cabeza y giran y se mueven. En una noche clara, si miras con atención, veras el cielo caminar, poco a poco, y a veces demasiado rápido; la luna entonces se queda inmóvil, extática junto a las estrellas, contemplando como tú, pero desde su particular punto de vista. ¿No te emociona saber que puedes ver lo mismo que esa piedra color plata?, ambas espectadoras de un idéntico fenómeno, ambas hermosas y radiantes.

Por supuesto que eres distinta, hay contornos en tus manos que cambian, como cambia todo lo que existe, y tu cabello no es el mismo después de acariciarlo largo rato, crece cuando te acuestas sobre él y lo desatas, se expande. A veces pareciera que nos sostiene, sobre todo cuando duermo a tu lado y nos cuidamos del frío el uno al otro.

El cielo gris y húmedo también crece hacia nosotros, lo sé porque nos llena cada vez que respiramos, ¿puedes sentirlo recorrerte, pasar dentro de ti? estás llena de cielo. Cuando mueras, cuando yo muera, el cielo saldrá de nuestras bocas, huirá desesperado y regresará a la altura de la que alguna vez llegó, se volverá nube y los astros la verán llover. Quedarán nuestros cuerpos extrañando su frágil aliento, y empapados, inútilmente, comenzaran a crecer de una forma diferente.


abril 06, 2009

El fuego vivo


Tu cuerpo se crispa, cambia de forma, se enfurece,
¡oh llama!, ¡oh fuego!, proteica flama,
te alimento con el batir de mis dedos,
comparto contigo la humedad y el beso;
y tu calor funde mi alma,
para después volverla a formar,
esta vez, fruto de tu deseo.

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